El 91% de la producción automotriz en México cumple con el T-MEC: AMIA

La industria automotriz atraviesa incertidumbre, con una creciente preocupación en México ante los intentos de EE. UU. por modificar las reglas del T-MEC. 

La industria automotriz de Norteamérica atraviesa uno de sus momentos más inciertos en décadas, con una creciente preocupación en México ante los intentos del Gobierno de Estados Unidos por modificar las reglas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). 

Estas medidas podrían alterar profundamente el modelo de integración productiva que ha regido durante más de 30 años, alertó la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

Odracir Barquera, director general de la AMIA, destacó que en 2024 México alcanzó una cifra récord con casi 4 millones de vehículos fabricados, de los cuales 3.6 millones se exportaron, principalmente a Estados Unidos. 

Esto posicionó al país como el quinto productor mundial, representando casi el 5% del PIB nacional y el 32% de las exportaciones totales.

Barquera subrayó que el T-MEC es el tratado más estricto del mundo en cuanto a reglas de origen para el sector automotriz, lo que obligó a importantes ajustes e inversiones. 

También resaltó la importancia del nearshoring y la capacidad de México para atraer no solo armadoras, sino proveedores de autopartes, ubicándolo como el cuarto productor mundial en ese rubro.

A esto se suma la creciente presencia de marcas chinas en el país, lo que representa otro desafío. Alejandro Padilla, economista en jefe de Banorte, señaló que es necesario analizar cuidadosamente el impacto de esta competencia, tanto en el mercado interno como en el de exportación. 

A pesar de los riesgos, la AMIA mantiene una visión optimista y confía en que la industria superará esta etapa crítica gracias a su estructura e integración regional.

Aranceles frenan la inversión automotriz

El presidente Donald Trump incrementó la tensión al firmar una orden ejecutiva que impone un arancel del 25% a los automóviles no fabricados en Estados Unidos, afectando directamente a la industria mexicana. 

Esta medida contradice su decisión del 4 de marzo, cuando activó aranceles generales a productos de México y Canadá, pero un día después exentó del impuesto a los vehículos que cumplen con el T-MEC.

Armando Soto, director general de la consultora Kaso y Asociados, advirtió que estos cambios generan parálisis en las decisiones de inversión. 

“Es una incógnita si se va a llevar a cabo todo esto, porque la forma de operar [de Trump] es ‘lanzo la piedra y espero a ver la reacción’”, dijo, citando como ejemplo el caso de BYD, que aplazó su decisión de instalar una planta en México.

Alberto Bustamante, director adjunto de la Agencia Nacional de Proveedores del Sector Automotriz, consideró urgente que México firme cartas paralelas al T-MEC, como propuso el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, para evitar cambios unilaterales por parte de EE.UU.

Bustamante explicó que el nuevo método de cálculo elimina la regla de origen del T-MEC —que exige un 75% de contenido regional— y ahora aplica un arancel del 25% a cualquier componente extranjero. 

Esto obligará a fabricantes a presentar certificados de origen de cada pieza, aumentando significativamente la carga administrativa.

Oscar Silva, socio en Roland Berger, afirmó que si bien el proceso será más burocrático, no es imposible de cumplir, ya que cada producto especifica su origen. 

Las armadoras más expuestas ante estas nuevas medidas serían BMW, Mercedes Benz, Volkswagen, Audi, General Motors, Ford y Stellantis.

Ven oportunidad en la negociación

Pese al panorama incierto, el presidente de la AMIA, Rogelio Garza, consideró que aún existen oportunidades para negociar con Estados Unidos y reducir el impacto de los nuevos aranceles. 

Señaló que la orden ejecutiva de Trump deja “ventanas abiertas” para que el secretario de Comercio estadounidense evalúe la viabilidad de las medidas.

Garza calificó la imposición del 25% como una amenaza directa a la integración de las cadenas productivas norteamericanas, construidas durante tres décadas de cooperación bajo el TLCAN y el T-MEC.

Garza informó que este viernes sostendrán una reunión con el gobierno mexicano para evaluar el impacto real de las nuevas reglas arancelarias, especialmente para el 8.3% de las empresas que exportan bajo el esquema de Nación Más Favorecida con un arancel de 2.5%.

Con información de Forbes México, El Universal y El Economista.