La Unión Europea (UE) reducirá en un 15% adicional las cuotas de importación de acero a partir de abril, con el objetivo de evitar que el mercado europeo se inunde de acero barato tras la imposición de aranceles del 25% por parte de Estados Unidos, anunció Stéphane Séjourné, vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea.
Los productores europeos de acero enfrentan altos costos de energía y competencia de Asia, por lo que la entrada masiva de acero desviado del mercado estadounidense podría provocar el cierre de plantas en Europa.
Estados Unidos importó 23 millones de toneladas métricas de acero en 2023, pero los nuevos aranceles podrían redirigir esos volúmenes hacia Europa, advirtió Miguel Ángel López Borrego, director ejecutivo de Thyssenkrupp.
La Comisión Europea trabaja en un Plan de Acción Europeo del Acero y los Metales, que incluirá restricciones adicionales a las importaciones y consultas con la industria del aluminio sobre la posibilidad de una investigación acelerada de salvaguardias.
A partir del 1 de abril, la reducción de las cuotas afectará a múltiples calidades de acero. Actualmente, la UE permite importaciones dentro de la cuota sin aranceles, pero cualquier volumen que la exceda enfrentará un gravamen del 25%.
En 2024, la UE importó 60 millones de toneladas métricas de acero, de las cuales 30 millones ingresaron sin aranceles.
La Comisión prevé establecer nuevas medidas en el tercer trimestre de 2025 para reemplazar las salvaguardias reforzadas, que según las normas de la OMC no pueden extenderse más allá del 30 de junio de 2026.
Séjourné adelantó que el nuevo mecanismo será mucho más estricto, en respuesta a las demandas de la industria siderúrgica, aunque los detalles aún están por definirse.
Con información de Reforma.
