La reducción de la jornada laboral en México cuenta con un alto respaldo de los trabajadores, aunque persisten dudas sobre su implementación.
Según la encuesta Termómetro Laboral de OCC, el 68% de los empleados considera que la medida tendrá un impacto positivo, mientras que 16% no tiene una opinión clara y 10% cree que habrá poco cambio. Solo 6% opina que la reducción traerá efectos negativos.
Los sectores con mayor respaldo a la medida son el automotriz y el de ingeniería, con apoyo superior al 61% y 70%, respectivamente.
Entre los principales beneficios que perciben los trabajadores se encuentran:
- Mejor balance vida-trabajo (56%)
- Mayor productividad (25%)
- Reducción de estrés y fatiga (19%)
A pesar del optimismo, el 47% de los encuestados señala que no hay claridad sobre cómo se implementará la reducción de jornada.
Otros consideran que esta medida implicará aumentar las plantillas o bien cargar más trabajo a los empleados para mantener los niveles de operación.
En la Cámara de Diputados se han presentado seis proyectos de reforma constitucional, los cuales coinciden en establecer dos días de descanso por cada cinco de trabajo, lo que implica reducir la jornada de 48 a 40 horas semanales.
A diferencia de la iniciativa de 2023, los nuevos proyectos incluyen gradualidad en la implementación, pero siguen sin abordar aspectos como la flexibilidad laboral o incentivos fiscales.
Hasta ahora, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), encabezada por Marath Bolaños, no ha convocado mesas de diálogo con el sector empresarial, sindicatos y especialistas para definir la ruta de implementación.
Propuestas para la reducción de jornada laboral
Entre las iniciativas presentadas destacan opciones como:
- Implementación gradual según el tamaño de las empresas, con plazos de hasta tres años y medio para micronegocios y seis meses para grandes compañías.
- Programa piloto de un año, coordinado por la STPS y la Secretaría de Economía, con un período adicional de 180 días para definir la transición.
- Aplicación escalonada, reduciendo gradualmente la jornada laboral hasta alcanzar dos días de descanso por cada cinco de trabajo en el segundo año de vigencia.
A diferencia de iniciativas previas, las nuevas propuestas incluyen protección del salario y contemplan la reducción de jornada laboral para trabajadores del sector público.
Sin embargo, la falta de definición sobre cómo y cuándo entrará en vigor sigue siendo la principal preocupación de los trabajadores y empleadores.
Con información de El Economista.
