Mayor inspección en frontera impacta a transportistas

El endurecimiento de las inspecciones en los cruces fronterizos entre México y Estados Unidos ha generado un aumento en los tiempos de espera para transportistas de carga.

El endurecimiento de las inspecciones en los cruces fronterizos entre México y Estados Unidos ha generado un aumento en los tiempos de espera para los transportistas de carga.

Desde la reelección de Donald Trump, las revisiones en la frontera se han vuelto más minuciosas, lo que ha extendido los tiempos de cruce de 20 a 60 minutos y, en algunos casos, de 30 a 90 minutos, según Miguel Ángel Martínez Millán, presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar).

De acuerdo con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, el autotransporte de carga moviliza el 80% de la mercancía terrestre en México, por lo que cualquier retraso en la frontera afecta la cadena de suministro y eleva los costos operativos.

En 2019, una medida similar implementada por el gobernador de Texas, Greg Abbott, provocó esperas de hasta cuatro horas, con un impacto económico estimado en más de 8 millones de dólares diarios, según el Consejo Coordinador Empresarial.

Actualmente, la Canacar no cuenta con una cifra exacta de las pérdidas, pero ha señalado que la situación afecta la competitividad y la economía bilateral.

El 11 de marzo, representantes de la Canacar se reunirán en Washington con sus homólogos estadounidenses para abordar esta problemática.

Aunque en esta ocasión no estarán acompañados por el Consejo Coordinador Empresarial, la organización considera que el diálogo es clave para mitigar los efectos en la industria.

Además de las inspecciones fronterizas, el sector enfrenta incertidumbre por posibles medidas arancelarias en Estados Unidos. Trump ha anunciado que estas podrían entrar en vigor próximamente, aunque no se han detallado los porcentajes específicos.

El Producto Interno Bruto del autotransporte de carga en México creció 6.8% en el segundo trimestre del año pasado, alcanzando 2.5 billones de pesos. En el país operan 7,552 empresas del sector, concentradas principalmente en Estado de México, Nuevo León y Tamaulipas.

El aumento en los tiempos de espera incrementa los costos logísticos, lo que podría reflejarse en los precios finales de los productos. Autoridades mexicanas han intensificado el diálogo con sus contrapartes en Estados Unidos para minimizar el impacto de estas políticas. La presidenta Claudia Sheinbaum y líderes empresariales han mantenido negociaciones con el gobierno estadounidense en busca de soluciones.

Martínez advirtió que, además de los aranceles, la política comercial de Trump podría afectar a toda la industria mexicana. “No sabemos cuál será el impacto real de estas medidas, pero han generado incertidumbre en el sector”, concluyó.

Con información de Expansión