Canadá y México buscan persuadir al gobierno de Donald Trump de que sus medidas de seguridad fronteriza y combate al tráfico de fentanilo son efectivas, antes del plazo del 4 de marzo, cuando podrían imponerse aranceles del 25% a sus exportaciones hacia EE.UU.
Las negociaciones de esta semana, junto con informes del Departamento de Seguridad Nacional, determinarán si la suspensión arancelaria se extiende.
Dan Ujczo, abogado senior de Thompson Hine, advirtió que, aunque hay avances, es poco probable que los aranceles se eliminen por completo.
Trump ha impulsado medidas arancelarias adicionales, incluyendo un incremento al 25% en los aranceles al acero y aluminio, así como posibles tarifas a automóviles, productos farmacéuticos y semiconductores. También ha amenazado con renegociar el T-MEC antes de 2026.
El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, sostuvo un “diálogo constructivo” con funcionarios comerciales de Trump, entre ellos Howard Lutnick, Kevin Hassett y Jamieson Greer.
Ebrard anunció que el trabajo conjunto con EE.UU. en materia comercial comenzará el lunes.
México ha desplegado 10 mil elementos de la Guardia Nacional en su frontera norte, mientras que Canadá ha nombrado a Kevin Brosseau para coordinar la lucha contra el contrabando de fentanilo, además de reclasificar a los cárteles como entidades terroristas y aumentar la vigilancia fronteriza.
El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, ha mantenido contacto con Trump y amenazó con represalias comerciales por 107 mil millones de dólares, aunque aseguró que su país hará lo necesario para evitar los aranceles.
Un obstáculo en la lucha contra el fentanilo es la suspensión de la exención “de minimis” para paquetes de bajo valor, lo que ha complicado la inspección de envíos a EE.UU. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, debe informar periódicamente a Trump y al Congreso sobre la crisis.
Con información de Expansión.
