El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que firmará un memorando para imponer aranceles a los países que apliquen impuestos a los servicios digitales sobre empresas tecnológicas estadounidenses.
Un funcionario de la Casa Blanca informó que la orden instruye a la administración a considerar medidas como aranceles en respuesta a estos impuestos y otras políticas que gobiernos extranjeros imponen a empresas estadounidenses. Según el funcionario, la instrucción busca evitar que otros países se apropien de la base impositiva de Estados Unidos.
El documento ordena a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) renovar investigaciones sobre los impuestos a los servicios digitales iniciadas durante el primer mandato de Trump y analizar si otras naciones los utilizan para afectar a compañías estadounidenses.
Consultado sobre la posible firma de la orden, Trump declaró en la Casa Blanca que los impuestos digitales aplicados por otros países son perjudiciales para Estados Unidos y adelantó que el anuncio se haría próximamente.
La semana pasada, Trump mencionó que impondría aranceles a Canadá y Francia por estos impuestos. Una hoja informativa de la Casa Blanca señaló que solo Estados Unidos debería tener la facultad de gravar a sus propias empresas. Según el documento, Canadá y Francia han utilizado estos impuestos para recaudar más de 500 millones de dólares anuales de compañías estadounidenses.
De acuerdo con la misma fuente, estos gravámenes han representado un costo superior a los 2,000 millones de dólares anuales para las empresas afectadas. Como medida de compensación, se prevé la imposición de aranceles recíprocos.
Un conflicto comercial de años
Los impuestos a los servicios digitales han sido motivo de disputas comerciales durante años, afectando a empresas como Google de Alphabet, Facebook de Meta, Apple y Amazon. Países como Reino Unido, Francia, Italia, España, Turquía, India, Austria y Canadá han implementado estos impuestos sobre los ingresos generados por servicios digitales dentro de sus territorios.
Durante el primer mandato de Trump, la USTR determinó que estos impuestos eran discriminatorios y elaboró una lista de aranceles de represalia. En 2021, la representante comercial del presidente Joe Biden, Katherine Tai, dio seguimiento a las investigaciones y anunció aranceles del 25% sobre más de 2,000 millones de dólares en importaciones de seis países, aunque quedaron suspendidos para permitir negociaciones sobre un acuerdo fiscal global.
Dichas negociaciones derivaron en la propuesta de un impuesto corporativo mínimo global del 15%, pero el Congreso de Estados Unidos no lo ratificó. Las discusiones sobre una alternativa a los impuestos digitales no han avanzado.
El primer día de su nuevo mandato, Trump ordenó la salida de Estados Unidos del acuerdo fiscal global, argumentando que el impuesto mínimo del 15% no tenía efecto en el país. También instruyó al Departamento del Tesoro a evaluar opciones para medidas de protección.
Una nueva orden ejecutiva podría permitir la reactivación de los aranceles de la USTR, que fueron diseñados para compensar los impuestos a los servicios digitales recaudados. En 2021, la USTR había establecido aranceles del 25% sobre bienes por un valor de 887 millones de dólares del Reino Unido, 386 millones de dólares de Italia, 323 millones de dólares de España, 310 millones de dólares de Turquía, 118 millones de dólares de India y 65 millones de dólares de Austria. También había suspendido aranceles sobre 1,300 millones de dólares en cosméticos franceses, bolsos de mano y otros productos.
Con información de Forbes
