A un año de la entrada en vigor de la NOM-037 sobre teletrabajo, los esquemas híbridos y presenciales predominan en el mercado laboral. La regulación, que busca mitigar riesgos de seguridad y salud para quienes trabajan más del 40% de su jornada en casa, no ha logrado consolidar el teletrabajo en las empresas.
Carlos Ferran Martínez, socio director de Ferran Martínez Abogados, señaló en entrevista con El Economista que la norma, lejos de incentivar el modelo remoto, ha generado obstáculos para su implementación. “No es una legislación flexible. Más que facilitar el teletrabajo, lo vuelve burocrático, costoso y difícil de aplicar”, afirmó.
El especialista indicó que muchas empresas han evitado la regulación al adoptar esquemas híbridos, con jornadas parciales en casa que no encuadran en la categoría de teletrabajo. “Permiten trabajar desde casa dos días a la semana, evitando así las obligaciones de la NOM-037”, explicó.
Jimena Sánchez Argoytia, socia fundadora de Employment Legal Aid, destacó que, a diferencia de otros países de Latinoamérica, en México predomina el trabajo presencial. Datos de 2024 muestran que el 66% de los empleados formales asiste a la oficina diariamente. Según Sánchez, muchas empresas optaron por esquemas híbridos para evitar los requisitos documentales de la norma.
Algunas compañías que implementaron el teletrabajo redujeron espacios físicos, ajustaron horarios y permitieron a los empleados mudarse de estado. Otras eliminaron por completo sus oficinas. Un estudio de Gallup reveló que el 38% de los empleados remotos preferiría un esquema híbrido, combinando la flexibilidad del teletrabajo con la interacción presencial.
El cumplimiento de la NOM-037 implica que los empleados acuerden con el empleador un espacio fijo de trabajo con condiciones básicas de seguridad. Además, las empresas deben realizar verificaciones periódicas y garantizar confidencialidad en las evaluaciones de seguridad. También deben establecer pausas laborales, definir mecanismos para revertir el teletrabajo y contar con protocolos ante violencia familiar.
A pesar de estas disposiciones, Sánchez señaló que la norma no ha sido un foco en las inspecciones laborales. “De 10 inspecciones al mes, ninguna ha incluido revisión de la NOM-037”, comentó.
Ferran Martínez consideró necesaria una reforma para flexibilizar la legislación. “El teletrabajo es una realidad consolidada a nivel global con regulaciones más flexibles. En México, la normativa genera complicaciones para su adopción”, concluyó.
Con información de El Economista
