Con el inicio del nuevo periodo de sesiones, la Cámara de Diputados recibió una nueva propuesta de reforma constitucional para reducir la jornada laboral. Con esta iniciativa, ya suman cinco proyectos presentados con el mismo propósito.
La propuesta, impulsada por legisladores del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), se enfoca en trabajadores del sector privado y contempla un periodo de transición de un año. Este enfoque ha sido una constante en los recientes esfuerzos legislativos para modificar la legislación laboral.
El documento argumenta que la reducción de la jornada laboral está vinculada al rendimiento y bienestar de los trabajadores. Cita el caso de Alemania, donde la jornada es inferior a 40 horas semanales, y se destaca que el reto en Latinoamérica radica en mejorar la productividad mediante educación, innovación y cambios legislativos.
La iniciativa establece que la reforma entraría en vigor un año después de su publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF). Además, otorga un plazo de seis meses al Congreso de la Unión y a los estados para adecuar la legislación secundaria.
El proyecto también menciona posibles efectos negativos de las jornadas laborales prolongadas, señalando que pueden provocar estrés, ansiedad, lumbalgia e hipertensión.
Este planteamiento se suma a otras iniciativas presentadas por legisladores de Morena, Partido del Trabajo (PT) y Movimiento Ciudadano (MC) en la Cámara de Diputados. Todas buscan establecer dos días de descanso por cada cinco de trabajo, lo que implicaría reducir la jornada de 48 a 40 horas semanales. Sin embargo, las propuestas difieren en sus esquemas de implementación. Entre los planteamientos se encuentran:
- Entrada en vigor en un año, con un plazo adicional de seis meses para armonizar la legislación.
- Aplicación gradual según el tamaño de las empresas: tres años y medio para micronegocios, dos años para pequeñas empresas, año y medio para medianas y seis meses para grandes compañías.
- Implementación de un programa piloto de un año, coordinado por las secretarías de Trabajo y Economía, seguido de un periodo de seis meses para definir una transición escalonada.
Gradualidad en la reforma
La discusión sobre la reducción de la jornada laboral en México no es nueva. En abril de 2023, la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados aprobó un dictamen de reforma impulsado por la diputada Susana Prieto Terrazas, de Morena. Sin embargo, la propuesta no incluía un régimen de transición.
Ese mismo año, la Cámara Baja organizó foros de parlamento abierto para evaluar la viabilidad de la reforma, donde se destacó la necesidad de aplicar un esquema gradual y flexible.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ya había recomendado este enfoque en su Recomendación 116, emitida hace más de 60 años. Este instrumento plantea que la reducción de la jornada laboral debe realizarse con protección al salario y de manera progresiva, adaptándose a las condiciones de cada país.
Casos recientes en la región, como los de Chile y Colombia, han seguido este modelo gradual para implementar la reducción de la jornada laboral.
Compromiso del Ejecutivo
El proyecto anterior fue desechado con el cierre de la LXV Legislatura, pero el debate resurgió cuando la presidenta Claudia Sheinbaum incluyó la reducción de la jornada laboral entre sus compromisos de gobierno.
Sheinbaum afirmó que la reducción se implementará de manera paulatina en acuerdo con empleadores y trabajadores. En 2025, se prevé la realización de mesas de diálogo coordinadas por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) para definir una ruta de implementación.
En el Congreso de la Unión, legisladores han señalado que el tema es prioritario y que la reforma se diseñará mediante consenso entre los distintos sectores involucrados.
Con información de El Economista
