La industria automotriz en México está en alerta ante el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, cuyas políticas económicas restrictivas podrían afectar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Rogelio Garza, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), destacó que aunque ya se conocen las posturas de Trump por su administración anterior, las próximas conversaciones sobre el tratado, que se iniciarán a mediados de año, serán difíciles.
La integración regional será clave para enfrentar la competencia internacional, especialmente con China en la fabricación de autos eléctricos.
La AMIA ya trabaja con sus contrapartes en Estados Unidos y Canadá para fortalecer la región. Sin embargo, empresas internacionales como Honda y Bosch están evaluando sus operaciones en México debido a las posibles políticas arancelarias.
Noriya Kaihara, vicepresidente ejecutivo de Honda, mencionó que podrían trasladar su producción de México a Japón si se imponen aranceles elevados.
Paul Thomas, presidente de Bosch, indicó que tomarán decisiones significativas después de la asunción de Trump.
Un tema pendiente en el sector es la interpretación de las Reglas de Origen del Valor de Contenido Regional (VCR) en la fabricación de vehículos, en la que Estados Unidos y México/Canadá tienen posiciones opuestas.
La resolución de este conflicto en 2022 favoreció a México y Canadá, y Garza anticipa que el nuevo gobierno estadounidense podría intentar revisar esa decisión.
Prevén mayor competencia en el sector
La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) informó que la competencia de nuevas marcas chinas y una menor inflación en los precios de los automóviles en comparación con la inflación general están afectando la rentabilidad del sector.
Según Guillermo Rosales, presidente ejecutivo de AMDA, los precios de los vehículos en México aumentaron solo 0.43% al cierre de diciembre de 2024, muy por debajo del 4.2% registrado por el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).
Rosales explicó que la industria automotriz global se ha recuperado tras la pandemia, lo que ha favorecido el mercado mexicano.
Sin embargo, la competencia ha llevado a una disminución de precios y mayores incentivos para los consumidores, lo que ha afectado la rentabilidad de los distribuidores, con estimaciones que apuntan a una caída superior al 50% en 2024.
Además, la AMDA señaló que en los últimos cuatro años se han abierto 500 nuevas agencias en México, generando una mayor competencia por recursos laborales.
En cuanto a la importación de vehículos, el 20% de los autos vendidos en 2024 en México provienen de China.
Con información de Expansión y El Universal.
