La ampliación del Puerto de Manzanillo, denominada Proyecto Nuevo Manzanillo, abarcará 1,880 hectáreas entre mar y tierra, con 18 metros de profundidad y cuatro terminales especializadas en contenedores, hidrocarburos, carga general y almacenamiento.
La inversión, de 2,885 millones de dólares, será aportada por los sectores público y privado, según informó Manuel Gutiérrez, coordinador general de Puertos y Marina Mercante.
Las obras, que iniciarán el 23 de noviembre bajo la supervisión de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, permitirán aumentar la capacidad del puerto, que actualmente recibe un promedio de 140 buques mensuales. Con la ampliación, se estima que la terminal movilice hasta 10 millones de contenedores al año.
El proyecto se ejecutará en dos fases. La primera incluye el dragado, preparación de terrenos y construcción de infraestructura básica, además de una carretera de cuatro carriles reversibles para optimizar la logística terrestre.
La segunda fase contempla el desarrollo y concesión de terminales especializadas, con término previsto para 2030.
Ubicado en la Laguna de Cuyutlán, a tres kilómetros de la base actual, el puerto incorporará paneles solares y energía eólica para reducir emisiones de dióxido de carbono, además de grúas eléctricas y una termoeléctrica para minimizar impactos ambientales, afirmó Gutiérrez.
Se proyecta que el Nuevo Manzanillo genere ingresos anuales por 488 millones de dólares y 65 mil empleos. Actualmente, el puerto moviliza carga general y contenedores en un área de 450 hectáreas, con ingresos de 156 millones de dólares anuales.
Con información de Mundo Marítimo
