La adopción en México del impuesto mínimo global del 15% sobre las utilidades financieras de las empresas multinacionales podría incrementar de manera significativa la recaudación de impuestos, según Víctor Manuel Cámara Flores, presidente de la Comisión Fiscal del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP).
Este impuesto es parte de las recomendaciones de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), que propone cambios en las legislaciones nacionales y tratados internacionales para evitar la doble tributación y combatir la elusión fiscal de corporaciones.
El objetivo del impuesto mínimo global es asegurar una tributación mínima del 15% sobre las utilidades que las multinacionales generen en cualquier país en el que operen, ya sea a través de subsidiarias o establecimientos permanentes.
La medida aplicaría a grupos multinacionales con ingresos superiores a 750 millones de euros, equivalentes a aproximadamente 16 mil millones de pesos.
Si un país no alcanza esta tasa mínima, otro país tendrá la facultad de cobrar la diferencia para garantizar la tributación global mínima.
En América Latina, Brasil es el único país que ha anunciado planes para implementar este impuesto mínimo global.
Cámara Flores resaltó que las reglas del impuesto implican que si un país no alcanza la tributación efectiva del 15%, otro que sí adopte estas reglas podrá hacerlo, evitando que las multinacionales evadan impuestos a nivel global.
En el caso de México, el impuesto mínimo global podría aplicarse en situaciones donde el país sea importador de capital, es decir, cuando una subsidiaria de una multinacional extranjera opere en el país y sus utilidades no estén gravadas con una tasa efectiva de al menos 15%.
Asimismo, podría implementarse cuando las ganancias no estén suficientemente gravadas en pagos hechos a afiliados extranjeros que no cumplan con el mínimo impositivo.
Finalmente, para los grupos multinacionales mexicanos con operaciones en el extranjero, podría aplicarse la “regla de inclusión de rentas”, o regla de atracción, en los casos en que los países donde operen no apliquen la tributación mínima, lo que permitiría a México recaudar los impuestos no cobrados en otras jurisdicciones.
Con información de El Economista.
