La relocalización de empresas, además de acercar el mercado de Estados Unidos, contribuye a reducir la huella de carbono, según un análisis de KPMG.
El 71% de las empresas en América Latina cree que esta práctica reducirá las emisiones asociadas a sus productos, lo que favorece sus esfuerzos de sostenibilidad.
Héctor Díaz Santana, socio de impuestos y legal de KPMG México, explicó que la cercanía entre producción y mercado disminuye las distancias de traslado, reduciendo las emisiones.
Además, las empresas deben alinearse a normativas ambientales tanto locales como globales para cumplir compromisos de sostenibilidad.
La resiliencia y los tiempos de comercialización más rápidos son las principales razones para la relocalización, cada una con un 31%, en un contexto de mercados volátiles que exige adaptabilidad para mantener la continuidad operativa.
Con información de Reforma.
