Entre los principales compromisos laborales de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, destacan la consolidación de la política de recuperación salarial y la protección de las remuneraciones de docentes, personal de enfermería, medicina, cuerpos policiales y las Fuerzas Armadas, según el documento *100 pasos para la transformación*.
En cuanto al salario mínimo, la Jefa del Ejecutivo propone incrementarlo para que, al final del sexenio, cubra 2.5 canastas básicas diarias, con un aumento anual nominal del 11%.
La política de salario mínimo está dividida en dos etapas: en 2026 debería alcanzar un valor equivalente a dos veces la línea de pobreza urbana, y en 2030, 2.5 veces dicha línea, lo que representa alrededor de 11 mil 300 pesos mensuales.
Durante su toma de protesta, Sheinbaum prometió alcanzar la semana laboral de 40 horas durante su gobierno.
Aunque la reforma constitucional que reduce el tiempo de trabajo en México ha estado detenida, expresó que “en acuerdo con las y los empleadores” se logrará de manera gradual.
Esta reducción, pendiente en el Congreso, fue aprobada en la Comisión de Puntos Constitucionales, pero no ha llegado al pleno, señala información de El Economista.
Otra prioridad es la regulación de plataformas digitales, buscando garantizar la seguridad social para repartidores y conductores de aplicaciones, ya que muchos no tienen contratos laborales formales.
Sheinbaum anunció que este mes enviará una propuesta para garantizar la seguridad social de los trabajadores en estas plataformas, como repartidores de aplicaciones, enfatizando la importancia de brindarles derechos laborales.
Además, se continuará el programa Jóvenes Construyendo el Futuro, enfocándose en zonas de alta violencia y promoviendo la vinculación con empresas de mayor productividad.
Sheinbaum también impulsará la creación del Sistema Nacional de Cuidados, para equilibrar las tareas de cuidado que afectan mayormente a las mujeres, y mejorará las licencias de maternidad y permisos de paternidad.
Asimismo, se compromete a cerrar la brecha salarial de género mediante tabuladores transparentes y reformas legales para garantizar la igualdad sustantiva y la erradicación de la brecha salarial.
Con información de El Economista.
