Canadá anunció la imposición de un arancel del 100% a las importaciones de vehículos eléctricos procedentes de China y del 25% al acero y aluminio de ese país.
La medida, que entrará en vigor el 1 de octubre, afecta a todos los vehículos eléctricos chinos, incluidos los fabricados por Tesla, cuya cotización cerró con una caída del 3.2%.
En 2023, las importaciones canadienses de automóviles chinos a Vancouver aumentaron 460% a 44,356 unidades, impulsadas por el envío de vehículos fabricados en Shanghái por Tesla.
El primer ministro Justin Trudeau justificó la medida como una respuesta a la política de exceso de capacidad de China, destacando que Canadá actúa en sintonía con otras economías globales.
La embajada china en Canadá calificó la decisión como “proteccionista” y advirtió sobre el impacto negativo en las relaciones comerciales y en los consumidores canadienses. Pese a las objeciones de China, Canadá mantiene su postura.
Tesla podría considerar modificar su logística y comenzar a exportar vehículos a Canadá desde Estados Unidos para evitar el nuevo arancel.
Mientras tanto, la Unión Europea impuso aranceles a los vehículos eléctricos chinos, con una tasa del 9% para Tesla, menor que el 36.3% aplicado a otros fabricantes.
Con información de El Economista
