En 2023, el Producto Interno Bruto (PIB) de México experimentó un crecimiento anual de 3.1%, marcando el tercer año consecutivo de expansión.
Este aumento se atribuye a un mayor consumo, el incremento de remesas, y un repunte en la inversión fija por proyectos de infraestructura.
Sin embargo, el crecimiento fue inferior a las proyecciones de 3.5% de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y de 3.3% del Banco de México.
En el último trimestre, hubo un rezago, con un crecimiento del PIB de sólo 0.08% trimestral, indicando una desaceleración significativa respecto al trimestre anterior. Aunque la economía mostró una marcada moderación, acumuló nueve trimestres consecutivos al alza.
En sectores específicos, las actividades primarias descendieron un 1.1%, las secundarias se estancaron en un 0%, mientras que las terciarias avanzaron un 0.1%.
Gabriela Siller, directora de Análisis Económico en Grupo Financiero BASE, destacó que el crecimiento se impulsó por un aumento en el consumo interno, remesas, transferencias gubernamentales y la inversión en infraestructura.
A pesar de esto, el PIB por habitante sigue por debajo de los niveles de 2018, según la especialista.
A nivel anual, la actividad económica creció un 2.41% en el último trimestre de 2023, marcando 11 trimestres consecutivos de crecimiento.
Las cifras finales del PIB del cuarto trimestre se esperan a finales de febrero.Con información de Reforma.
