La gestión de talento en México está experimentando una profunda transformación, impulsada por cambios en el mercado laboral, la tecnología y criterios ASG.
Según el informe “Perspectivas de la alta dirección en México 2024” de KPMG, los líderes empresariales reconocen la importancia de las personas en la transformación digital y en las estrategias corporativas.
Gerardo Rojas, líder de Asesoría de KPMG para México y Centroamérica, destacó el desafío del “trabajo con propósito” en un contexto donde se espera que los jóvenes tengan entre 10 y 20 experiencias laborales en 10 años.
Este enfoque en el propósito laboral es prioritario para el 60% de los directivos, subrayando la necesidad de alinear el propósito de la empresa con las expectativas de los empleados.
Las principales prioridades para la gestión de talento en 2024, según el estudio, incluyen:
- Permear una cultura enfocada en un propósito alineado a la estrategia.
- Desarrollar las habilidades necesarias para implementar la estrategia de transformación digital.
- Brindar herramientas para adaptarse a la disrupción constante como recursos tecnológicos.
- Personalizar la propuesta de valor para el talento.
- Mejorar la experiencia de talento, por ejemplo, a través de automatización de procesos de Recursos Humanos y programas de bienestar.
- Incrementar la diversidad en posiciones de liderazgo.
- Incorporar la diversidad como un valor de la empresa.
También se destaca la importancia de mejorar la experiencia del talento mediante la automatización de procesos de Recursos Humanos y programas de bienestar, así como el impulso de la diversidad en posiciones de liderazgo.
Según el informe, el 31% de los ejecutivos considera que la pérdida y atracción de talento es el mayor riesgo para el negocio en 2024, ubicándose como la séptima preocupación.
El trabajo con propósito no solo es responsabilidad de Recursos Humanos, sino que el liderazgo debe actuar con congruencia y crear un entorno de confianza.
En cuanto al teletrabajo, el 35% de las empresas reconoce que su modelo actual no cumple con la normatividad. Aunque ha habido avances, la regulación sigue siendo un desafío, y la brecha entre trabajadores presenciales y remotos genera complicaciones en la implementación de modelos híbridos.
La naturaleza de las operaciones, según el 58% de los ejecutivos, es el principal obstáculo para adoptar un esquema híbrido de trabajo.
Con información de El Economista.
