Los flujos globales de Inversión Extranjera Directa (IED) experimentaron un aumento interanual del 2.9% en 2023, alcanzando los mil 365 mil millones de dólares (mdd), según la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
A pesar de las expectativas, este crecimiento se debe en gran medida al desempeño positivo de los mercados financieros y a la disminución de los temores de recesión a principios de año.
La incertidumbre económica y las tasas de interés más altas afectaron la inversión mundial, con un aumento general impulsado principalmente por valores más altos en algunas economías europeas. Excluyendo estos conductos, los flujos globales de IED fueron un 18% más bajos.
En Brasil, la IED disminuyó un 22%, con una caída significativa en la financiación de proyectos internacionales.
México, por otro lado, experimentó un aumento en las llegadas de IED y anunció nuevos proyectos greenfield, consolidando su posición entre los principales receptores globales.
Estados Unidos, el mayor receptor de IED, vio una disminución del 3%, con menos proyectos nuevos y acuerdos de financiación.
China experimentó un inusual retroceso del 6% en los flujos de IED, pero mostró un crecimiento del 8% en los anuncios de nuevos proyectos.
La ASEAN informó una disminución del 16% en la IED, a pesar de un aumento del 37% en los anuncios de proyectos totalmente nuevos, destacando el atractivo de la región para la inversión manufacturera.
India registró una caída del 47% en las entradas de IED, pero se mantuvo entre los cinco principales destinos mundiales de proyectos greenfield debido a un número estable de nuevos anuncios.
En los países desarrollados, la IED en la Unión Europea experimentó un cambio significativo, saltando de 150 mil mdd negativos en 2022 a 141 mil mdd positivos en 2023, principalmente debido a oscilaciones en Luxemburgo y los Países Bajos.
Excluyendo a estos dos países, las entradas en el resto de la Unión Europea disminuyeron un 23%.
Las entradas en otros países desarrollados se estancaron, con un crecimiento nulo en América del Norte y caídas en otras regiones.
Con información de El Economista.
