Sin confirmar orden para reabrir cruces ferroviarios de Eagle Pass y El Paso

En noticias recientes, se anunció la posible reapertura del cruce ferroviario en la frontera norte, aunque la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) aún no ha confirmado el libre tránsito comercial. 

El presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamon), José Abugaber, inicialmente anunció la orden de reapertura por parte del gobierno de Joe Biden, pero luego modificó su declaración, reconociendo el esfuerzo de senadores estadounidenses que solicitaron la reapertura a través de una carta a Alejandro Mayorkas.

La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) se unió a la celebración, mientras que el sector productivo, representado por el CCE y la Concamin, condena decisiones que afectan el comercio bilateral. 

Los cruces ferroviarios fueron cerrados el 17 de diciembre por las autoridades estadounidenses debido al aumento de migrantes que cruzaban la frontera en tren.

Cierres representan pérdidas de 100 mdd diarios

Este cierre de los cruces fronterizos está generando pérdidas diarias de 100 millones de dólares (mdd), según la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

La organización insta a las autoridades de México y EU a abordar la crisis migratoria sin afectar los flujos de mercancías, señalando que estas medidas generan perjuicios económicos para ambas naciones.

De acuerdo con la Coparmex, el 11.5% del valor de la carga que cruza la frontera binacional se transporta por tren, con el 28.2% pasando por Eagle Pass y el 8% por El Paso. 

Estas cifras representan el 36% del valor total transportado por tren en la frontera México-Estados Unidos.

La Confederación destacó que estas medidas afectan significativamente la economía de México y socavan la confianza entre ambos países. 

En particular, subrayó la dependencia del país en importaciones de insumos agropecuarios a través de estos cruces, incluyendo el 25% del maíz amarillo y casi el 63% de la pasta de soja consumidos en México.

La Coparmex calificó los cierres fronterizos como una medida inadecuada con un alto costo económico y social, y los considera un ejemplo del fracaso de la política migratoria en ambos países. 

Asimismo, hizo un llamado a revertir estas decisiones y destaca que la atención a la crisis migratoria no debe estar marcada por cálculos político-electorales, ya que esto perjudica a ambas sociedades, pone en riesgo vidas humanas y frena el desarrollo económico.

Finalmente, la Coparmex instó a los Congresos de México y Estados Unidos a legislar en materia migratoria para establecer reglas claras que aborden la actual crisis en la frontera.

Con información de El Economista y El Financiero.