Según el informe “Revenue Statistics 2023” de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los ingresos tributarios de México representaron el 16.9% de su Producto Interno Bruto (PIB) en 2022, manteniéndose como el país con la menor proporción entre sus miembros.
La disminución de los ingresos tributarios desde el 17.3% del PIB en 2021 se atribuyó a los estímulos fiscales sobre el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las gasolinas, impulsados por el aumento de los precios internacionales del petróleo debido a la invasión rusa en Ucrania.
Esta medida llevó a que el gobierno destinara 373 mil millones de pesos (mdp) en estímulos fiscales, afectando significativamente los ingresos tributarios.
A nivel global, el promedio de los 38 países analizados por la OCDE fue del 34.0% del PIB en 2022, con una ligera caída desde el 34.2% del año anterior.
Causas Globales de la Disminución
En 21 países, incluidos varios de Europa, se observaron reducciones en los ingresos tributarios como porcentaje del PIB. Estos descensos estuvieron vinculados a la disminución de impuestos sobre la energía y a una menor demanda de productos energéticos.
Los ingresos del Impuesto al Valor Agregado (IVA) también disminuyeron en 19 países debido a políticas de protección a los consumidores frente a los elevados precios de la energía y los alimentos.
Contrastes Regionales y Globales
En contraste, 14 países experimentaron aumentos en los ingresos tributarios en proporción al PIB, destacando Corea del Sur con un incremento de 2.2%, principalmente debido al aumento de los ingresos del ISR y el IVA.
Francia lideró la lista de la OCDE con una recaudación tributaria del 46.1% del PIB en 2022, seguida por Noruega y Austria.
Chile destacó en América Latina con una recaudación del 23.9% del PIB, superando el 22.2% registrado en 2021.
Estos resultados evidencian la variabilidad global en la recaudación tributaria y destacan los desafíos específicos que enfrenta México para aumentar sus ingresos fiscales.
Con información de El Economista.
