La guerra comercial entre Estados Unidos y China impacta al mercado de importaciones de México especialmente en sectores como calzado, textiles y prendas de vestir.
Los aranceles impuestos por Estados Unidos han llevado a México y Canadá a desplazar a China como proveedores principales en el mercado estadounidense; mientras que las importaciones de productos chinos a México han aumentado significativamente, creciendo un 42% entre 2019 y 2022, alcanzando un valor de 118 mil 697 millones de dólares (mdd).
Esta creciente importación de productos chinos ha llevado a un aumento en el consumo de bienes importados en México en detrimento de los productos nacionales.
La paridad peso-dólar también ha influido en esta tendencia, según la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), el consumo de bienes nacionales ha disminuido un 0.3% entre enero y julio, mientras que el consumo de bienes importados ha aumentado un 18.7%.
La importación de productos asiáticos, especialmente chinos, está teniendo un impacto negativo en la industria nacional, provocando paros técnicos en el sector del calzado, y las industrias textiles y de confección.
En 2022, la importación de textiles y confecciones de China aumentó en un 50% con respecto a 2019, llegando a 4 mil 481 mdd.
Los fabricantes y representantes de la industria, como el presidente de la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG), Mauricio Battaglia, han expresado su preocupación por las importaciones, particularmente de China, que se realizan en condiciones comerciales desleales.
Esto ha llevado a una disminución en la producción local y al descenso del empleo en la industria.
El presidente de la Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaintex), Rafael Zaga Saba, coincide en que las telas y confecciones ingresan al país con prácticas desleales.
La ilegalidad en las importaciones ha aumentado, incluyendo el contrabando técnico y la subvaluación de mercancías.
Como respuesta a esta situación, se está promoviendo una investigación antidumping contra China, Indonesia y Malasia, y se trabaja en colaboración con la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) para abordar estos desafíos.
Además, se enfrentan problemas adicionales, como el contrabando bronco, la entrada de ropa usada desde Estados Unidos y un aumento en el robo a transportistas. Estos factores están generando una serie de desafíos económicos y comerciales en México.
Con información de El Universal.
