De acuerdo con cifras de Deloitte, el nearshoring puede impulsar el crecimiento de la producción manufacturera en México hasta un 5% anual.
Aunque el país se encuentra en una etapa temprana de este fenómeno, se prevé una expansión de las actividades manufactureras.
La reubicación de plantas manufactureras en México atraería inversión extranjera y crearía empleos especializados.
A pesar de una reciente desaceleración, la actividad manufacturera sigue siendo sólida, manteniéndose un 6% por encima de los niveles prepandemia de 2019.
Deloitte proyecta que las exportaciones podrían aumentar en 50 mil millones de dólares (mdd) anuales y la Inversión Extranjera Directa (IED) crecería un 10% anual, lo que contribuiría con 2.9 puntos porcentuales adicionales al PIB en los próximos cinco años.
Sin embargo, la mayoría de la IED en el primer semestre de 2023 corresponde a reinversiones, lo que sugiere que las nuevas inversiones están en una fase inicial.
En cuanto a la construcción de instalaciones industriales, esta creció un 19% anual en los primeros seis meses de 2023, superando los niveles alcanzados en 2017.
A pesar de estos avances, las inversiones para mejorar la productividad siguen siendo un desafío. La productividad en México ha estado estancada desde 2005, pero en el sector manufacturero, ha crecido un 4% en 2022 en comparación con 2021 y está un 10% por encima de los niveles de 2005.
Por su parte, la inversión en maquinaria y equipos está creciendo significativamente, pero se requieren más recursos públicos y privados en áreas como energía, agua, gas natural, tecnología y seguridad para impulsar la productividad y el crecimiento a largo plazo.
Con información de Forbes México.
