NOM-037: Impulsa la búsqueda de espacios en equilibrio y funcionales

El objetivo de la NOM-037 es crear espacios físicos para la privacidad y concentración.

A partir de diciembre de 2023, los espacios de trabajo se transformarán según la NOM-037, enfocándose en la colaboración, conexión humana y movilidad. 

La Asociación de Emprendedores de México destacó cómo esto motiva a las empresas a buscar espacios flexibles para el equilibrio entre vida personal y laboral.

La norma requiere que los empleadores proporcionen herramientas y garanticen estándares de seguridad en los espacios de trabajo remoto, incluyendo mobiliario ergonómico, ventilación, iluminación, internet y más.

Además, enfatiza la importancia de cuidar la salud mental y el derecho de los trabajadores a pausas y desconexiones. 

El objetivo de la NOM-037 es crear espacios físicos para la privacidad y concentración.

Esto ha llevado a las empresas a preocuparse más por la salud mental y física, así como por mejores ambientes laborales, impulsando la flexibilidad laboral y la búsqueda de espacios adecuados.

Eric Pérez, presidente de AMXCO, ve la norma como un desafío interesante y una oportunidad para las pequeñas empresas. Los espacios de coworking se destacan como lugares ideales para emprendedores.

Por su parte, Manuel del Valle, fundador de Homework, señala que las empresas que valoran el bienestar de los empleados buscan espacios flexibles para mejorar la calidad de vida y la productividad, promoviendo el equilibrio entre el trabajo y la vida personal.

Crece violencia y acoso laboral a través de medios electrónicos

El mobbing en el entorno laboral ha encontrado un nuevo terreno en la era digital. Según una encuesta de OCC Mundial, en el último año, el 30% de las personas ha experimentado violencia laboral, no solo en el lugar de trabajo físico, sino también en línea.

Nora Taboada, fundadora de AFE-Liderazgo Consciente, señala que el acoso más común es de naturaleza psicológica, relacionado con líderes y jefes que no han evolucionado en sus modelos de liderazgo. 

Esto se ha extendido al ámbito digital, donde los correos electrónicos, las redes sociales y las aplicaciones de mensajería son lugares comunes para la violencia laboral. 

Información de El Economista señala que la encuesta indica que el 58% de las víctimas reporta haber experimentado esta violencia a través de estas vías.

La pandemia transformó la forma en que trabajamos y nos comunicamos, y junto con ello, la violencia en el trabajo se trasladó al mundo digital. 

Comentarios inapropiados, chistes ofensivos y conductas negativas ahora se encuentran en plataformas como Zoom y WhatsApp.

Los tipos más comunes de violencia laboral en medios digitales incluyen mensajes ofensivos por WhatsApp, rumores en redes sociales, envío de fotos inapropiadas, comentarios negativos en foros de discusión, información humillante o insultos en sitios web, y correos electrónicos con información falsa.

La falta de protocolos y barreras para denunciar contribuye a la persistencia de esta violencia en línea. En ocasiones, las culturas organizacionales que favorecen las jerarquías se trasladan al entorno virtual, lo que disuade a las personas de denunciar.

Según la encuesta de OCC Mundial, el 36% de las personas ha sido testigo de actos de violencia laboral en su entorno de trabajo actual o anterior.

Fernando Senties, CEO de AMITAI, destacó que el acoso en medios digitales afecta de la misma manera que en las oficinas y que, aunque estas conductas están normalizadas, la conciencia sobre la importancia de prevenirlas está creciendo.

La entrada en vigor en México del Convenio 190 de la OIT sobre violencia y acoso en el trabajo en julio de este año ofrece esperanza al reconocer que estas conductas no se limitan al espacio físico de trabajo, sino que también pueden manifestarse en medios digitales. 

Sin embargo, el 41% de las empresas aún no cuenta con acciones para prevenir el acoso laboral, independientemente de si ocurre en el lugar de trabajo físico o en línea.

Para enfrentar este problema, las empresas deben establecer sistemas de denuncia efectivos y políticas que protejan a los denunciantes.

Con información de El Economista.