De acuerdo con un análisis de Banco Base, México tiene la oportunidad de beneficiarse más del “nearshoring” y aumentar la inversión extranjera directa (IED) de 55 mil a 60 mil millones de dólares (mdd) al año en los próximos 3-5 años, lo que duplicaría las exportaciones no petroleras en 8 años.
Esta reubicación de empresas podría tener un impacto similar al que tuvo em su momento Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Sin embargo, se señala que actualmente México solo está capturando entre el 10% y el 20% de la inversión relacionada con este fenómeno.
Aunque la IED aumentó en 2022, excluyendo flujos extraordinarios, hubo una disminución del 7.01%. Esta inversión se concentra en ciertas áreas y sectores, lo que limita su distribución equitativa en todo el país.
La relocalización también ha mejorado el optimismo, evidenciado en encuestas que indican un aumento en la percepción del momento adecuado para invertir.
Si México aprovecha mejor esta oportunidad, se espera un crecimiento anual del PIB del 4%, reducción de la informalidad laboral, menor dependencia de las remesas y transferencias gubernamentales, y un impulso en el empleo formal.
Con información de Forbes México.
