Finalizará acuerdo sobre el corredor de cereales del Mar Negro

La expiración del acuerdo que permitía a Ucrania exportar grano a través del mar Negro se llevará a cabo este lunes, luego del anuncio de Moscú de suspender su participación en el mismo.

Ucrania, reconocido como un importante productor de cereales y oleaginosas, experimentó un aumento significativo en los precios mundiales de los alimentos debido a la interrupción de sus exportaciones tras el estallido de la guerra. El acuerdo actual, establecido en julio de 2022, aproximadamente cinco meses después del inicio del conflicto, contribuyó a la disminución de los precios y alivió la crisis alimentaria a nivel global.

Cabe destacar que el grano ucraniano ha desempeñado un papel crucial en el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas, siendo responsable del suministro de 725,200 toneladas, equivalentes al 2.2% de los envíos realizados a través del corredor. Estos suministros han sido destinados a países como Etiopía, Somalia y Yemen, que dependen del PMA para hacer frente a sus necesidades alimentarias.

La noticia de la suspensión por parte de Rusia ya ha tenido repercusiones en los precios de los cereales y las oleaginosas, los cuales han experimentado un aumento. Este incremento tendrá un impacto directo en los precios de los alimentos básicos, como el pan y la pasta, en los próximos meses.

No obstante, la situación actual difiere de la que se vivió en los meses posteriores al inicio de la guerra, gracias al aumento del suministro de grano proveniente de otros países productores como Rusia y Brasil. Esto ha permitido una disminución del 14% en los precios del trigo, principal ingrediente del pan, y del 23% en los precios del maíz durante lo que va del año.

A pesar de esto, la actual crisis alimentaria mundial está lejos de llegar a su fin. El PMA declaró el mes pasado que múltiples emergencias se han superpuesto, creando la crisis humanitaria y de hambre más grande y compleja de los últimos 70 años.

Según el informe anual del PMA, en 2022, un número récord de 349 millones de personas sufrieron de hambre aguda, y 772,000 estuvieron al borde de la hambruna. Esta situación resalta la urgencia de encontrar soluciones a largo plazo para abordar la inseguridad alimentaria a nivel mundial.

Con información de El Economista