Según el director general entrante de la Industria Nacional de Autopartes (INA), Armando Cortés, se espera que el valor de producción de autopartes alcance un nuevo máximo en 2023 gracias a las nuevas inversiones derivadas del nearshoring.
Se estima que cada año se incremente entre 3 mil y 5 mil millones de dólares (mdd) en la producción de partes y componentes, convirtiendo al sector de autopartes en el líder del nearshoring en México.
Hasta el primer trimestre de este año, se han captado 398 mdd en Inversión Extranjera Directa (IED) en la industria de autopartes, y se proyecta que para fines de 2023 esta cifra supere los mil 600 mdd.
Se espera que las inversiones asiáticas, especialmente de empresas taiwanesas, contribuyan al fortalecimiento de la cadena productiva del sector.
El director de la INA señaló que el nearshoring en México es prometedor y que se espera un mayor impulso en 2024 y 2025.
Actualmente, México es el cuarto productor mundial de autopartes y ha experimentado un crecimiento destacado en comparación con China, Estados Unidos y Japón.
Se espera que el desarrollo de la electromovilidad también juegue un papel importante en el impulso de la industria de autopartes en el país.
Para fortalecer el sector, se busca disminuir las importaciones de componentes y aumentar la participación de empresas locales que abastezcan a los proveedores de primer nivel (tiers 1).
El objetivo es desarrollar una cadena de proveeduría sólida en México que genere mayor valor agregado y mejores salarios en el sector.
Cumplen con reglas del T-MEC
Armando Cortés aseguró que la industria que cumplirá sin problemas con el máximo nivel de Valor de Contenido Regional (VCR) establecido por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) el próximo mes.
El acuerdo comercial estableció un periodo de transición para aumentar gradualmente el VCR de las autopartes hasta alcanzar su máximo en julio de 2023.
El requisito de contar con un mayor contenido regional se ve como algo positivo, ya que podría atraer más empresas a México para aprovechar el valor de la región T-MEC en la fabricación de vehículos.
Las proveedoras de primer nivel han sido clave para desarrollar la proveeduría en México y cumplir con los requisitos del T-MEC.
Sin embargo, los proveedores también enfrentan desafíos como la adquisición de tecnología, la capacitación de trabajadores y la obtención de certificaciones.
Con información de El Economista y Reforma.
