De acuerdo con Mario Yáñez, socio de la firma Hogan Lovells, para resolver conflictos comerciales en la región de Norteamérica, se utilizarán exclusivamente las herramientas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que son más estrictas que las del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
A partir del próximo mes, se cumplen tres años desde la entrada en vigor de este acuerdo comercial, lo que significa que solo se podrán utilizar los mecanismos de este nuevo tratado.
Sin embargo, el nivel de revisión será más riguroso y la carga de prueba para determinar el monto de indemnización en caso de perder un caso será más precisa.
El T-MEC establece cómo calcular la compensación y qué se considera como daño, lo cual dificultará que los inversionistas obtengan indemnizaciones.
Aunque esto puede perjudicar a los particulares mexicanos con inversiones en Estados Unidos o Canadá, a nivel nacional, las reglas más estrictas en los arbitrajes de inversión beneficiarán a México, ya que en el pasado perdió varios casos bajo el TLCAN.
Con información de Reforma.
