En México, la presencia física de multinacionales ha llevado a establecer relaciones cercanas y alianzas estratégicas con proveedores nacionales. Esto no solo genera mayores oportunidades de negocios, sino también un incremento significativo en la oferta de empleo especializado y una derrama económica considerable, promoviendo el desarrollo de la economía nacional.
Estas nuevas relaciones amplían y diversifican las redes de proveedores y las cadenas productivas, lo que proporciona flexibilidad en el suministro de productos y servicios con rigurosos controles de calidad. Como resultado, las pequeñas y medianas empresas (Pymes) se ven obligadas a invertir en su profesionalización para operar según los estándares exigidos por el mercado global.
En resumen, el nearshoring representa más clientes, mayor volumen de trabajo y, por ende, una mayor demanda de inversión para los empresarios mexicanos, muchos de los cuales tienen capital limitado y acceso escaso o nulo a fuentes tradicionales de financiamiento.
Los líderes empresariales que deseen participar en el nearshoring deben tener en cuenta que existen diversas opciones para obtener el financiamiento y la liquidez necesarios para mantener e incrementar sus operaciones de acuerdo con las demandas de sus clientes internacionales.
Las principales opciones son:
Inversión de capital: muchos inversionistas buscan incrementar su riqueza invirtiendo en proyectos productivos. Las Pymes pueden establecer acuerdos con ellos para financiar la expansión de sus operaciones en el contexto del nearshoring.
Apoyos gubernamentales: algunos países han diseñado programas específicos para brindar apoyo financiero a las empresas interesadas en participar en el nearshoring. Estos programas tienen como objetivo impulsar la economía nacional, ampliar el alcance de las actividades productivas y consolidar la presencia en el mercado global. Muchos de estos programas se enmarcan en los tratados comerciales que los países han establecido entre sí.
Préstamos bancarios: la mayoría de las instituciones financieras ofrecen programas de apoyo financiero para empresas de todas las dimensiones que buscan expandirse a través del nearshoring. Sin embargo, los requisitos para obtener líneas de crédito o financiamiento empresarial no suelen ser tan accesibles.
Instituciones financieras no tradicionales o Fintech: estas instituciones se centran en proyectos de inversión y financiamiento para impulsar el desarrollo de las Pymes. Las Fintech brindan confianza a los proyectos rentables y con potencial de crecimiento, ofreciendo soluciones financieras para resolver la falta de liquidez en operaciones puntuales o recurrentes.
Se recomienda a los líderes empresariales mexicanos evaluar minuciosamente todas las opciones de financiamiento disponibles y enfocarse en la estructuración de un sólido plan de negocios que demuestre su capacidad para generar ingresos, hacer frente a un creciente volumen de demanda de productos y servicios, cumplir con los compromisos de pago y mantener una operación rentable en un mercado global en expansión.
Con información de El Economista
