Kenia Itzali Zamarripa Villa, ejecutiva de Comercio Internacional en la Cámara Regional de Comercio de San Diego, expresó que las autoridades de California se mantienen firmes en las regulaciones impulsadas para la transición hacia camiones eléctricos en el transporte de mercancías y “no dieron tregua”.
Subrayó que, junto con la iniciativa privada de Baja California, seguirán planteando las preocupaciones acerca de los plazos establecidos para reemplazar las flotas en ambos lados de la frontera.
Zamarripa Villa mencionó que estas regulaciones, aprobadas el mes pasado, afectan a todos los camiones y tractocamiones que operan en Baja California, independientemente de si son vehículos mexicanos que transportan mercancías hacia California o algún puerto de Estados Unidos.
La ley de transición hacia la movilidad eléctrica en California establece que, para el año 2025, se debe sustituir el 10% de la flota de vehículos menores a 26 mil libras, y para el 2027, los camiones pesados deben hacer la transición. Además, estipula que el año 2030 será el plazo definitivo para completar la transición de todos los medios de transporte.
Según los líderes del transporte automotor, un camión diésel tiene un costo de 3 millones de pesos, mientras que un camión eléctrico puede valer aproximadamente tres veces más.
Zamarripa Villa recordó que no cumplir con los requisitos de camiones eléctricos y otros medios de transporte establecidos en las regulaciones resultaría en sanciones para empresas de Tijuana y el estado que crucen la frontera a California y transporten mercancías.
La miembro de la Cámara Regional de Comercio en San Diego también señaló que la falta de adaptadores de carga para estos transportes y la insuficiente infraestructura en la frontera dificultan la realización de la transición en los próximos 7 años.
Con información de El Imparcial
