Las empresas mexicanas que se dedican a la exportación están buscando opciones alternas para llegar al mercado de Estados Unidos utilizando los puertos marítimos en lugar de los puentes fronterizos, como el de Texas, con el fin de evitar congestionamientos.
En el marco del impulso al comercio bilateral y el fenómeno del nearshoring, las autoridades del puerto de Long Beach y la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana (ANIERM) están colaborando para explorar una logística que conecte los puertos mexicanos con Long Beach, mejorando así los flujos comerciales entre ambos países.
Noel Hacegaba, vicedirector ejecutivo de administración y operación del Puerto de Long Beach en California, resaltó que se encuentran en negociaciones con los principales puertos de México para cooperar en el transporte de mercancías vía marítima.
Indicó que aproximadamente el 80% de las exportaciones de Estados Unidos a México se realizan por carretera y el objetivo es trabajar en conjunto con los puertos mexicanos para encontrar soluciones que permitan el transporte de carga por vía marítima.
Desde su perspectiva, el comercio marítimo presenta numerosas ventajas, ya que evita los problemas recientes en las fronteras terrestres y puede mejorar los tiempos de entrega de los productos.
Por su parte, Gerardo Tajonar, presidente de la ANIERM, señaló que los puertos marítimos del norte de México se están desarrollando para manejar volúmenes significativos de mercancías, y el fenómeno del nearshoring demanda una infraestructura logística adecuada.
“Nuestros representantes en las delegaciones de Ensenada y Tijuana están trabajando para agilizar los trámites aduaneros. Si bien es cierto que existen problemas evidentes en Texas, también se han presentado dificultades en los puertos de Manzanillo y Veracruz. Por esta razón, la ANIERM sugiere a sus afiliados utilizar rutas alternativas”, enfatizó.
Con información de El Financiero
