Las reformas implementadas en 2021 para regular la subcontratación de personal han mostrado resultados positivos, según diferentes datos.
En la industria automotriz, El Censo Económico 2019 mostró que, en el sector equipo de transporte (donde la automotriz posee 93% de sus 1.3 millones de empleos), la subcontratación cubrió a 275,300 trabajadores, el 21% del total.
En autopartes, de 1.06 millones empleados, 223 mil 600 (21%) fueron subcontratados; en la automotriz terminal tocó a 21,000 de sus 107,000 empleados (19%); fabricación de camiones y tractocamiones, 9,100 de sus 19,300 empleados totales cayeron bajo esa categoría (53%); en tanto en las armadoras de automóviles y camionetas ascendió a 12%.
En enero de 2022, a escasos cinco meses de entrar en vigor la totalidad de las nuevas disposiciones después de un régimen de transición, en la industria automotriz terminal –armadoras de vehículos ligeros y camiones pesados– la subcontratación descendió hasta 4.9% o 3,500 trabajadores subcontratados, de los pocos más de 12,000 con que arrancó el 2021, antes de la reforma.
En la fabricación de camiones y tractocamiones, donde en diferentes puntos la subcontratación alcanzó a la mitad y más de los trabajadores, se redujo a cero.
En autopartes, en el estratégico subsector eléctrico-electrónico que empleó 371,000 trabajadores en enero 2022, la subcontratación bajó de más de 50,000 plazas –su punto más alto en 2016—a prácticamente nada después de estos meses de reforma. En fabricación de asientos y partes interiores, donde ahora hay 105,000 empleos, la subcontratación se desplomó de 23% antes de la reforma a 2.2 por ciento. En fabricación de partes y componentes diversos, de sus 160,000 empleos sólo 3.3% están bajo el régimen de subcontratación, cuando sus tasas oscilaban entre 25 y 30 por ciento.
Con información de El Economista
