Contratos de protección, el gran desafío para la reforma laboral y el T-MEC

Contratos de protección ocasionaba competencia desleal para la atracción de inversiones

La coordinadora general de Registro de Contratos Colectivos del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL), Margarita Darlene Rojas Olvera, señaló que los contratos de protección permearon en todas las industrias, negando la oportunidad a los trabajadores de negociar sus propias condiciones laborales.

El castigo y eliminación de estas prácticas son parte de los compromisos que asumió México en el marco de la negociación del T-MEC que alimentaron en gran medida la reforma laboral de 2019.

El coordinador del Observatorio Ciudadano de la Reforma Laboral, Alfonso Bouzas, aseguró que estas estrategias son parte de la historia del sindicalismo en México, el cual creo asociaciones gremiales muy fuertes pero sus trabajadores representados estaban en malas condiciones contractuales.

Explicó que los contratos se firmaban a espaldas de los trabajadores, en ocasiones sin que el centro de trabajo contara con personal. Se caracterizan por contener las condiciones mínimas de la ley, sin más beneficios para los empleados.

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) estima que alrededor del 85% de los cerca de 530 mil contratos colectivos en el país son de protección. Por lo anterior, el procedimiento de legitimación y las nuevas reglas de democracia sindical establecidas con la reforma laboral 2019 buscan depurar y cerrarle la puerta a este modelo.

Por su parte, el coordinador del Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical (CILAS), Héctor de la Cueva, apuntó que esta práctica impedía que existieran sindicatos y contratos colectivos auténticos que reflejaran la voluntad de los trabajadores.

De acuerdo con el INEGI, de los más de 31 millones de trabajadores subordinados, sólo 15% está afiliado a un sindicato.

En ese tenor, el CILAS estima que cerca del 75% de los trabajadores sindicalizados está cubierto por un contrato de protección patronal.

“Por eso la precariedad en México, porque tienes más del 50% de la población en la economía informal, el resto que está en la formalidad tiene pocas posibilidades de tener un sindicato y si a los trabajadores que cuentan con sindicato le restas los que están bajo un modelo de simulación, ¿cuántos trabajadores hay con contratos auténticos?”, puntualizó Héctor de la Cueva.

Elemento de competencia desleal

El director de Asuntos Internacionales de la United Steelworkers de Estados Unidos, Ben Davis, considera que los contratos de protección han sido un problema estructural contra el sindicalismo democrático y los salarios, que ha permitido la competencia desleal para las inversiones.

Explicó que este sistema hacía que México fuese un país atractivo para invertir por la “paz laboral”, donde los propios gobernantes les conseguían a las empresas los sindicatos para firmar un contrato, incluso antes de tener una planta.

Darlene Rojas enfatizó que la reforma laboral de 2019 erradica los contratos de protección, porque el CFCRL tendrá más “dientes” para verificar que las negociaciones se realicen bajo las nuevas reglas de democracia sindical.

En tanto, los especialistas perciben que México ha dado buenos pasos en la eliminación de estas malas prácticas, pero aún hay temas pendientes como mayores sanciones a los sindicatos y empresas que aún promueven estos modelos y un marco legal más aterrizado a la realidad de cada sector.

Con información de El Economista.

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