La discusión de mantener el teletrabajo ha tomado relevancia conforme el avance en la reapertura de las actividades económicas. De acuerdo con un análisis de SherlockHR, el 60% de las organizaciones en México quiere un retorno a un esquema presencial de tiempo completo; no obstante, el 70% de estas empresas pueden operar bajo un modelo de teletrabajo.
La responsable de Empresas y Estudios de Mercado Laboral de SherlockHR México, Alejandra Martínez, señaló que el regreso a los esquemas presenciales se va a convertir en un reto interesante para la atracción y fidelidad del talento.
En este tenor, solo 5% de las organizaciones con posibilidad de ofrecer teletrabajo lo implementará a tiempo completo, otro 35% prefiere un modelo híbrido, pero en el resto la flexibilidad fue únicamente una respuesta a la pandemia.
Según estimaciones de Banxico, 90% de los empleos en México no aspiran a desarrollarse en un esquema remoto por la propia naturaleza del trabajo, toda vez que el teletrabajo en la pandemia fue una modalidad que se focalizó mayormente en las grandes empresas.
La segunda medición del INEGI sobre el impacto del Covid-19 en las empresas reveló que sólo 5.7% de los negocios mantendrá el teletrabajo como opción para sus trabajadores, una disminución de 1.9% en la proporción de organizaciones que señalaron en la primera encuesta que sí ofrecerían el trabajo remoto.
Alejandra Martínez comentó que, pese a que la pandemia aceleró la viabilidad del teletrabajo en México, las empresas quieren volver a modelos prepandemia o empezarán a implementar esquemas híbridos con un día de trabajo desde casa.
En contraste, las empresas tecnológicas o de finanzas tienen el objetivo de ir migrando poco a poco un posible esquema 100% remoto, poniendo en el centro al talento y sus necesidades y expectativas de desarrollo profesional y personal, expuso la especialista.
Una investigación de Bain & Company México mostró que las empresas pueden ahorrar entre 15 y 30% el costo inmobiliario al implementar teletrabajo, esto por la reducción de gastos en viajes, alquiler y servicios del centro de trabajo.
Por otra parte, el home office incrementa la motivación de los empleados y los colaboradores motivados son tres veces más productivos que sus compañeros con insatisfacción.
El análisis de la consultora expuso que “un modelo estratégicamente alineado al trabajo remoto (remoto, híbrido) tiene el potencial de lograr mejoras significativas en la productividad del 80% de la plantilla laboral, a través de una mayor eficiencia en tiempos de trabajo y en costos”.
El desafío del modelo híbrido
El retorno a las actividades presenciales se caracteriza por un choque de posturas: por un lado, líderes que desean un regreso al modelo tradicional de trabajo y en la otra posición, los empleados que no quieren renunciar a la flexibilidad alcanzada.
En ese sentido, los modelos híbridos que combinan trabajo presencial y remoto parecen un punto medio entre ambas posturas.
El reporte Tendencias del Entorno Laboral en México 2021 de Kelly Services señala que el 45% de los trabajadores puede trabajar desde casa, pero necesita asistir algunos días a la oficina, una proporción que refleja el alcance que puede tener este esquema mixto entre la fuerza laboral que aspira al teletrabajo.
A pesar de lo anterior, el modelo híbrido no implica dotar de flexibilidad a los trabajadores, sino que son necesarias políticas de flexibilidad en el home office que les permitan tener mayor libertad para trabajar, mejorar su bienestar mental y conciliar su vida laboral y personal.
Con información de El Economista.
