Congreso aprueba prórroga a la reforma de subcontratación laboral

Con 373 votos a favor, 71 en contra y 2 abstenciones, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó la ampliación del esquema transitorio de la reforma de outsourcing que se publicó el 23 de abril pasado, para que las empresas de subcontratación se pongan al corriente con los nuevos requerimientos de la ley laboral. De esta manera, el dictamen pasó al Senado, donde se aprobó con 85 votos a favor y 22 en contra.

Desde que entró en vigor la reforma, más de 2.3 millones de trabajadores contratados bajo algún esquema de subcontratación han pasado formalmente a la nómina de las empresas, de acuerdo con cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Por otro lado, más de 70 mil empresas han iniciado su inscripción al Registro de Prestadoras de Servicios Especializados u Obras Especializadas (Repse), de las cuales 25 mil 500 han concluido el trámite.

En semanas pasadas, el senador Ricardo Monreal propuso ampliar, del 1 de agosto al 1 de septiembre, la transición de las empresas de outsourcing.

¿Qué es lo que va a esperar hasta septiembre?

De acuerdo con la reforma publicada en abril, está prohibida la subcontratación de personas, pero se avala tercerizar servicios y obras especializadas, siempre y cuando estos no sean el objeto principal de la empresa.

Con la prórroga aprobada el pasado viernes, las empresas tendrán hasta el 1 de septiembre para:

  • Trasladar al personal que estaba bajo el régimen de subcontratación a sus propias nóminas.
  • Solicitar su ingreso al Repse.
  • Reconocer los derechos y prestaciones laborales de su plantilla laboral.
  • Solicitar al IMSS la asignación del registro patronal que le corresponde como empresa de prestación de servicios u obras especializadas.
  • Empezar a entregarle al IMSS copia del contrato en el que incluya la denominación o razón social, el Registro Federal de Contribuyentes (RFC) y una lista de su personal.

Además, en esa fecha entrarán en vigor las disposiciones fiscales de la reforma que impiden acreditar y deducir del ISR y el IVA los gastos asociados al pago de contratos por subcontratación laboral, además de tipificarse esta actividad como defraudación fiscal.

Con información de El Economista y Forbes México.

leave a reply