Reforma de outsourcing obliga a empresas a reestructurar nóminas y salarios

Empresas tienen hasta el 23 de julio para hacer la sustitución patronal

A casi tres meses de la entrada en vigor de la reforma de subcontratación, las empresas han reestructurado nóminas y salarios para cumplir con las nuevas reglas que acotaron el régimen de servicios especializados.

De acuerdo con una encuesta de Lockton México y Korn Ferry, el 78% de las organizaciones realizará una sustitución patronal o reubicación de empleados en otras empresas para cumplir con la norma, migrando a sus trabajadores en esquemas de insourcing a nómina directa, trasladándolos a otra razón social, contratación de personal en un modelo de subcontratación y fusión de compañías.

Cabe recordar que, en el caso de la sustitución patronal, las empresas están en una carrera contrarreloj, pues la reforma otorgó un plazo de 90 días, mismo que vence el 23 de julio, para que los negocios realicen este procedimiento sin la condición de transferir bienes, pero respetando la antigüedad de los trabajadores.

La encuesta señaló que el 34% de las empresas que realizarán este proceso plantea una armonización del esquema de percepciones, analizando la remuneración total y la compensación fija más los beneficios que otorga la empresa, como vales de despensa o bonos, por ejemplo.

En tanto, la armonización del esquema de remuneración será una alternativa para el 50% de las empresas que buscará cumplir con la reforma a través de una fusión de razones sociales, expone información de El Economista.

Cabe señalar que estos ajustes están vinculados con el impacto que tendrán las nuevas reglas para el reparto de utilidades (PTU) debido a la absorción de trabajadores subcontratados.

En ese tenor, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) estima que para 2022 se repartirán 157 mil 50 millones de pesos (mdp) en utilidades, que representaría un aumento anual de 7.7% y una proporción mayor al 2.8% de lo que se distribuye en la actualidad.

Lockton México considera que los esquemas flexibles de compensación y beneficios son una alternativa eficaz para los desafíos que tendrán las empresas durante la reestructura de las remuneraciones.

La flexibilidad en compensación y beneficios se refiere a la posibilidad de recibir una parte de su remuneración total de acuerdo a sus necesidades; es decir, prestaciones superiores a las de ley vinculadas a temas patrimoniales, de salud, programas de estilo de vida, herramientas de trabajo, entre otras.

Sindicalizados, los más protegidos

El estudio de Lockton señaló que la fuerza laboral sindicalizada es la que más protegida tendrá su percepción total frente a las reestructuraciones de las empresas frente a la reforma de outsourcing y del PTU.

El 84% mantendrá su remuneración actual sin ajustes para los sindicalizados, pero un 11% sí tendrá cambios en su compensación variable, 4% lo compensará en el próximo incremento salarial y un 8% sí reestructurará la percepción actual.

Respecto a los trabajadores no sindicalizados, la proporción de quienes mantendrán su remuneración sin cambios se reduce a 72% y, en ese tenor, incrementa a 23% la proporción de empresas que ajustará la compensación variable en respuesta al PTU, un 11% modificará la percepción actual y 4% compensará este impacto en el siguiente incremento salarial.

Lockton agregó que la compensación variable es uno de los principales elementos del ingreso de los trabajadores con la que las compañías están buscando afrontar la nueva reforma e incluir el reparto de utilidades en su plan de remuneración total.

Con información de El Economista.

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