Movimiento 20/32 vuelve de la mano del T-MEC

El Sindicato Nacional Independiente de Trabajadores de Industrias, Movimiento 20/32 (SNITIS), resurgió para interponer una queja contra la compañía Tridonex mediante el Mecanismo de Respuesta Rápida que contempla el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Este movimiento surgió en 2019 en Tamaulipas de una huelga masiva en 28 maquiladoras, apoyados legalmente por la abogada Susana Prieto.

La representante de los obreros manifestó que la represión y persecución política al movimiento por parte de las autoridades, sindicatos y empresas evidenció la precariedad de las relaciones obrero-patronales en la industria maquiladora.

Apoyado por organizaciones sindicales y congresistas estadounidenses, el SNITIS presentó una denuncia contra Tridonex por acosar y despedir a lo largo de dos años a más de 600 trabajadores que desean incorporarse a esta asociación gremial y dejar de pertenecer al “sindicato corrupto ‘de protección patronal’”.

La demanda, firmada en Estados Unidos, tiene el respaldo de la Federación Estadounidense del Trabajo y el Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO), el Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU) y la organización Public Citizen.

En un comunicado, la AFL-CIO acusa al gobernador de Tamaulipas, Francisco Cabeza de Vaca, de oponerse a la reforma laboral y de encarcelar a Susana Prieto con acusaciones inventadas durante un mes en una penitenciaría estatal.

Salarios 10 veces peores

El director de asuntos internacionales del sindicato United Steelworkers, Ben Davis, señaló que utilizan los mecanismos que ofrece el T-MEC para defender los derechos de los trabajadores mexicanos, ya que los sindicatos democráticos no son titulares de los contratos.

Comentó que el personal de las maquiladoras en México gana la décima parte del salario de los trabajadores en Estados Unidos por hacer el mismo trabajo.

Los sindicatos que aglutinan a la plantilla laboral pertenecen a la Confederación de Trabajadores de México (CTM).

La queja se presentó ante un comité formado por el Departamento del Trabajo estadounidense y la Oficina del Representante Comercial. Tienen 30 días para evaluar la petición, “si deciden seguir adelante empieza el momento de consulta, que puede durar 45 días”, explicó Davis.

De acuerdo con una nota publicada por Factor Capital Humano, esta es la segunda denuncia vía el T-MEC por violaciones laborales entre México y Estados Unidos. La primera la interpusieron en marzo jornaleras mexicanas contra el gobierno estadounidense por discriminación y agresiones sexuales en el programa de trabajo temporal de visas H2A.

Los obstáculos del proceso

Susana Prieto apuntó que esta queja está visibilizando la corrupción de las empresas. “Se habla mucho de la corrupción de los sindicatos charros alimentados por el sistema político, pero a las empresas nunca nadie las había tocado”.

La queja laboral es un procedimiento legal internacional y el gobierno mexicano “tendrá 45 días para compilar las pruebas y desvirtuar los hechos de la demanda”, declaró.

Por su parte, Ben Davis declaró que el gobierno de México “está comprometido con las reformas no sólo en el papel, sino en concreto”. Y las autoridades en Estados Unidos también “han mostrado mucho compromiso. Seguramente lo analizarán bien”.

No obstante, enunció que habrá resistencia por parte de las empresas. En primer término, no quieren pagar más, lo que termina afectando el consumo en México por los bajos salarios.

En segundo lugar, mencionó que los viejos sindicatos tienen sus intereses y han estado en contra de esos cambios. En una tercera instancia, expuso que hay políticos que se oponen al plan democratizador en materia laboral.

Con información de Factor Capital Humano.

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