Empresas deben tener un plan de transición al nuevo modelo de subcontratación

Ante la entrada en vigor de la reforma en materia de subcontratación, especialistas coinciden en que las empresas que tienen personal subcontratado, así como las subcontratistas de servicios especializados deben evaluar su situación actual y desarrollar un plan de seguimiento y transición al nuevo marco legal para evitar sanciones fiscales.

Durante su participación en la mesa de análisis Nuevo esquema de subcontratación, organizado por la Asociación Nacional INCOMEX y Tempus Nómina, el consultor en materia fiscal y de seguridad social, Gabriel Aranda Zamacona, explicó que el cambio legislativo elimina el anglicismo “outsourcing”, pues desde el 24 de abril de 2021, las empresas ya no pueden ofrecer subcontratación de personal sino de servicios especializados.

Por tal motivo, explicó que ya no es posible hacer una facturación por concepto de subcontratación de personal, ya que lo prohíbe tanto la Ley Federal del Trabajo (LFT) y el Código Fiscal de la Federación (CFF). Enfatizó que el artículo 108 de este último reglamento hace la referencia de que se pueda dar una defraudación fiscal calificada por el uso de este esquema.

Aclaró que, a diferencia de los cambios en materia laboral, las modificaciones a las leyes fiscales entrarán en vigor hasta el 1 de agosto de 2021. “Del 24 de abril que comenzó esta reforma hasta el 1 de agosto, no es posible dar una factura por servicios de subcontratación de personal porque, aunque en este momento no es delito, ya está prohibida en los reglamentos laborales”.

El consultor recordó que el monto de las multas por incumplir con lo establecido en la nueva legislación va a depender del número de trabajadores afectados por las omisiones y de la cantidad de reincidencias que se tenga.

Por su parte, el socio del Despacho Yllanes Ramos & Asociados, Fernando Yllanes, señaló que la intención del gobierno federal con esta reforma era acabar con las malas prácticas de outsourcing. Sin embargo, el margen de tiempo que dejaron a las empresas para prepararse y aplicar los cambios al modelo de contratación es muy limitado.

El ponente hizo especial énfasis en que las empresas deben definir la actividad económica preponderante con la que están registradas, pues esto les permitirá identificar con mayor facilidad cuándo pueden subcontratar algún servicio especializado y cuándo deben contratar directamente al personal.

En tanto, Edgar Carrillo, del Despacho Yllanes Ramos & Asociados, señaló que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) cuenta con 30 días desde la publicación de la reforma para establecer los lineamientos para que las empresas subcontratistas puedan ofertar servicios especializados.

Posterior a esto, contarán con 90 días para registrarse en el padrón de la STPS para que otras personas morales puedan contratarlas. No obstante, coincidió en que el margen de 90 días es muy corto para la restructuración.

En ese tenor, recomendó que la figura más viable y que da más certeza para hacer la transición al nuevo modelo es la sustitución patronal, es decir, que aquellas empresas que tenga personal subcontratado lo incorporen a su nómina. Adelantó que aquellas personas que opten por esta acción dentro de esos 90 días no estarán obligadas al traslado de activos que marca la LFT.

Fernando Yllanes reiteró que las modificaciones que trajo consigo la reforma requieren un análisis multidisciplinario, por lo que exhortó a las empresas a asesorarse con especialistas laborales y fiscales para hacer estos cambios.

Asimismo, instó a aprovechar este tiempo de transición para realizar las planeaciones y analizar a detalle las actividades que se realizan al interior de los centros de trabajo, y así determinar cuáles pueden ser clasificadas como subcontratación de personal y cuales como subcontratación de servicios.

Accede al video de la Mesa de Análisis aquí.

leave a reply