El presidente Andrés Manuel López Obrador acusó que en las aduanas del norte había influyentismo político, incluso respaldado por los gobernadores y aseguró que su gobierno acabará con el contrabando de combustible.
Este crimen intensificó su operación en las aduanas fronterizas y puertos marinos, en colusión con funcionarios de Aduanas.
“Se está llevando a cabo una limpia en aduanas, ya las aduanas están manejadas por la Secretaría de la Defensa y por la Secretaría de Marina, entonces estamos limpiando y vamos a seguir limpiando”, manifestó el mandatario.
Asimismo insistió en que siguen enfrentando a las bandas dedicadas al contrabando que operan en las aduanas de Reynosa, Matamoros y Nuevo Laredo, y en los puertos de Altamira y Tampico, en Tamaulipas.
En este contexto, el jefe del Ejecutivo exhortó al Congreso a avalar la ley de hidrocarburos para controlar la distribución de las gasolinas.
Con información de Reforma.
