La crisis expulsa del mercado laboral a los jóvenes de entre 15 y 24 años

Los jóvenes entre 15 y 24 años de América Latina se han visto afectados por la menor disponibilidad de vacantes para los primeros empleos y una menor renovación de contratos temporales y de periodos de prueba, derivado de la pandemia de Covid-19.

Lo anterior se expone en el estudio “La dinámica laboral en una crisis de características inéditas: desafíos de política”, desarrollado por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), mismo que revela que en el segundo trimestre de 2020 la caída en el empleo de la citada población fue de 7.8% a tasa anual. Para los mayores de 25 años la caída fue de 7.3%.

Al repsecto, el director regional de la OIT, Vinícius Pinheiro, mencionó que la crisis ha impactado particularmente a los jóvenes que se incorporan al mercado laboral por primera vez.

La tasa de desocupación para quienes están entre los 15 y 24 años creció 3.4%, mientras que para los mayores de 25 años 1.8% a consecuencia de las medidas de confinamiento y la paralización de la economía, que limitó la búsqueda de empleo para quienes perdieron su fuente de trabajo, señala el estudio.

Ambos organismos estiman que en toda la región se perderán 47 millones de empleos, y el cierre de 2.7 millones de pequeñas y medianas empresas, lo que afectaría fuertemente la generación de empleo para los jóvenes.

¿Por qué?

La secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, explicó que la crisis ha afectado más a jóvenes porque se desempeñan en sectores económicos deteriorados como el hotelero, comercio, turismo, servicios y construcción; o bien; se encuentran laborando en la informalidad, sin un contrato escrito o de manera temporal.

La OIT apuntó que lo anterior ocurre con mayor incidencia en Perú, Paraguay y México; mientras que en Argentina, Costa Rica y Chile predominan los contratos permanentes.

El estudio expone que los motivos por los que los jóvenes se han quedado sin empleo en América Latina son una menor disponibilidad de vacantes para los primeros empleos, menor renovación de contratos temporales y de periodos de prueba, así como el desaliento en la búsqueda de empleo por una menor probabilidad de encontrarlo.

Aunado a lo anterior, el director regional de la OIT, Vinícius Pinheiro, indicó que la falta de internet en la región ha sido determinante para la búsqueda de empleo en los jóvenes, aumentando el número de inactivos que no buscan un empleo ni estudian.

Asimismo, advirtió que los largos periodos de inactividad dejan más informalidad y mayor exclusión en el mercado laboral a futuro.

Políticas para el empleo juvenil

Por su parte, Bárcena dijo que para asegurar la asistencia y participación de los jóvenes es necesario brindar subsidios monetarios, así como servicios de empleo para apoyar la reinserción laboral.

Asimismo, recomendó ampliar y consolidar la oferta y disponibilidad para los jóvenes de cursos cortos enfocados en habilidades específicas, herramientas informáticas y aplicación inmediata al trabajo.

También destacó la importancia de contar con programas de formación profesional que faciliten la rectificación o reconversión laboral, al igual que aprovechar las tecnologías digitales para potenciar la capacidad de aprendizaje requiere cerrar brechas.

Con información de Expansión.

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