El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y la crisis del Covid-19, son clave para una disrupción del sector automotriz en México, el cual sin duda traerá beneficios.
Ante este escenario México puede ganar gracias a la cercanía que tiene con los dos aliados que son grandes fabricantes de vehículos, señaló Miguel Fonseca, director de Transformación de Negocios de Capgemini.
El directivo detalló que el sector está sujeto a tendencias que trae el consumidor del mercado, a las tecnológicas de innovación digital y a la disrupción actual, producto de la pandemia en el mundo, detalló Fonseca.
La disrupción del mercado en la industria automotriz presenta desafíos importantes para todos. Los negocios deben convertirse en empresas renovables, repensar continuamente desde la perspectiva del cliente y adaptarse para satisfacer sus cambios, dando mejor agilidad, inteligencia y proactividad, junto con enfoques de innovación.
Incertidumbre como oportunidad
Las megatendencias como la conectividad, la autonomía, el intercambio o movilidad, los vehículos eléctricos y la sostenibilidad (CASES) le están dando forma a la industria actual, con un énfasis creciente en la sostenibilidad.
La nueva revolución industrial 4.0, impulsada por las tecnologías digitales para las manufactureras, la fusión del mundo físico y virtual en sistemas ciberfísicos cambiará todos los dominios comerciales, lo que requerirá una profunda transformación organizacional.
Todas estas presiones forzarán grandes cambios en las formas de hacer negocios de los proveedores. Estos incluirán adoptar nuevos modelos de negocio, como los relevantes para los vehículos conectados y autónomos.
Proveeduría y autoparteros
Adaptarse a la incertidumbre y las megatendencias presenta una serie de desafíos para los proveedores, pero destaca la necesidad de velocidad para ingresar a nuevos mercados como para reaccionar ante el cambio. Sin esto, las empresas simplemente ya no podrán competir.
Con información de Forbes México.
