Estados amenazan con dejar pacto fiscal

Con la justificación de la falta de apoyo del gobierno federal para hacer frente a la emergencia ocasionada por la propagación del coronavirus, los gobiernos de Coahuila, Jalisco, Tamaulipas y Nuevo León consideran dejar el pacto fiscal.

Consolidada entre 1978 y 1989, la también conocida como Ley de Coordinación Fiscal tuvo una reforma en 2007, en la cual se modificaron fórmulas para la distribución de los ingresos en proporción a las necesidades de las entidades; población, niveles de pobreza, desarrollo social, el PIB y al nivel de recaudación.

En este contexto, los analistas consideran muy difícil dejar el pacto e inviable políticamente, porque dejaría a los desertores sin la mayoría de recursos públicos federales que utilizan para la operación de sus gobiernos.

Las entidades mencionadas recaudan una buena proporción de los impuestos federales y piden una revisión para que los recursos sean redistribuidos en proporción a los impuestos que recaudan.

Un informe del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) refiere que 80.8% de los ingresos de los estados son por transferencias federales, lo que implica una fuerte dependencia de estos recursos. Coahuila recauda el 2.2% de todos los impuestos locales que se cobran en los estados; Jalisco el 3.1%; Tamaulipas el 1.7% y Nuevo León 7%.

En promedio, Coahuila recauda el 1.3% de todos los impuestos tributarios del país, recibe el 2.4% de las participaciones y el 2.2% de las aportaciones. Jalisco recauda el 3.1% y obtiene el 6.4% y el 5.0%, respectivamente; Tamaulipas recauda el 7.7% de ingresos tributarios, pero sólo tiene el 2.8% de las participaciones y el 3.0% de las aportaciones.

En tanto Nuevo León, genera el 8.5% recibe el 4.6% y 4.1%, respectivamente. Estados del sur como Oaxaca generan el 0.2%, y recibe el 2.6 y 4.9%, respectivamente. Chiapas genera el 0.3% de los ingresos, y recibe el 3.9% de las participaciones y 6.1% de las aportaciones, señala información de Expansión.

Difícil camino político

El proceso político para modificar o salir se observa difícil, pues la mayoría de los estados son beneficiados por esta redistribución de los ingresos, por lo que no aceptarían cambios que les perjudicaran.

Además, sería necesaria una reforma a la Ley de Coordinación Fiscal, la cual requeriría de la aprobación de la Cámara de Diputados, situación que se ve inviable por los legisladores de los estados que se ven beneficiados de este modelo.

Con información de Expansión.

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