IP comparte propuesta para atender la crisis provocada por Covid-19

Con el objetivo de amortiguar el impacto económico provocado por la pandemia de coronavirus (Covid-19), el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) presentó una serie de propuestas del sector privado para hacer frente al contexto actual y sentar las bases para una recuperación económica, cuidando principalmente la estabilidad de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes).

En conferencia virtual, el presidente del CCE, Carlos Salazar Lomelín, argumentó que el daño económico que ha provocado el esparcimiento del virus ha golpeado a la cadena de suministro, afectando a las empresas mexicanas; por lo que el problema debe tratarse con seriedad y a la brevedad, ya que la recuperación requiere tiempo.

Sin embargo, el proyecto presentado al ejecutivo federal no recibió respuesta, por lo que el presidente del CCE expresó que seguirán insistiendo, e instó a los demás organismos empresariales a hacer lo mismo ante las autoridades a fin de que se apliquen medidas que favorezcan a los pequeños negocios y los trabajadores mexicanos.

En ese sentido, planteó que el sector empresarial presentó al gobierno un plan de 90 días, cuyo objetivo es proteger el empleo, los salarios y los ingresos de las familias, evitando que la crisis de liquidez actual se convierta en una de solvencia con la suspensión temporal de cobros entre privados, así como con el gobierno.

El líder empresarial explicó que la aplicación del plan sugerido funcionaría a través de un convenio nacional entre gobierno, empresarios, sindicatos de trabajadores y sector social para la instalación de un Consejo Económico Permanente que actúe coordinadamente.

Aunado a lo anterior recalcó que la propuesta no pide la condonación de impuestos, sino que se den algunas facilidades para que no se vea comprometida la estabilidad financiera de las Mipymes y se asegure el empleo en el sector formal e informal.

Entre las recomendaciones planteadas para el sector formal, destacan el adelanto de vacaciones pagadas para las empresas catalogadas como no esenciales, entre otras acciones que puedan ser acordadas entre trabajadores y empleadores; diferir sin condonación el pago de contribuciones de seguridad social; diferir el pago de impuestos de empresas hasta 90 días sin cargo de intereses y la suspensión de pagos provisionales de ISR; así como una inversión pública de alrededor de 100 mil millones de pesos (mdp) para que la banca de desarrollo garantice créditos a través de la banca privada para las Mipymes.

Por otra parte, para el sector informal se propone un fondo de 75 mil mdp para otorgar créditos a la palabra mensuales de 25 mil pesos a 3 millones de personas con el requisito de formalizar a quien adquiere el préstamo.

Para la reactivación económica, el CCE pone sobre la mesa la creación de un programa de infraestructura con fondos públicos y privados, definición de proyectos de inversión privada en infraestructura energética, la preparación de un programa de exportaciones a Estados Unidos, sustituyendo las importaciones chinas a ese país y la depreciación acelerada para premiar nuevas inversiones.

Salazar Lomelín advirtió que de no aplicarse medidas para la contingencia económica, el PIB podría registrar una caída de entre 7 y 10% a finales de 2020, la inflación alcanzar una tasa de entre el 6 y 10%, la tasa cambiaría se mantendría en los 25 pesos, la deuda del país sería de aproximadamente el 50% del PIB y el desempleo sería de ente 800 mil y un millón de personas.

En cambio, reiteró que la aplicación del plan propuesto permitiría asegurar la estabilidad económica y social, un buen plan de infraestructura para el país, exportaciones más diversificadas, así como una posición fiscal más sólida.

Por su parte, el rector de TecSalud del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Guillermo Torre, destacó que es necesario que exista una estrategia conjunta entre el gobierno y la iniciativa privada para poder facilitar la contención de la crisis provocada por el Covid-19.

En ese orden de ideas, presentó una estrategia diseñada entre el ITESM y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para capacitar al personal de salud y facilitar la ampliación hospitalaria, misma que consta de 5 puntos:

  • Contención de contagios en la población sana.
  • Disminución de infecciones en población vulnerable.
  • Incrementar la capacidad hospitalaria y otras.
  • Ampliación y formación de habilidades de atención.
  • Mitigación de impacto económico y reactivación.

“Si no actuamos con contundencia no vamos a mitigar la propagación del virus y va a ocasionar un desastre de salud”, concluyó el médico.

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