SAT vigilará compras con tarjetas

Con el acuerdo hecho entre el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Asociación de Bancos de México para la emisión de facturas instantáneas a los pagos con tarjeta de crédito o débito, habrá un control exhaustivo sobre las operaciones efectuadas con los plásticos, pudiendo ocasionar multas y recargos al contribuyente si realiza un gasto mayor con su tarjeta a comparación de sus ingresos.

El director de la plataforma contable El20.mx, Simón Díaz, explicó que el SAT utilizará un criterio de discrepancia fiscal, es decir, cuando el monto de las erogaciones del contribuyente sea superior a sus ingresos declarados.

Aunque esta medida ya se aplica desde 2013, en 2020 se hará con más rigor y vigilancia, afectando principalmente a aquellos clientes que tienen malas prácticas con sus plásticos y que ven su tarjeta como si fuera un ingreso adicional, explicó.

¿Cómo se dará cuenta el SAT?

El SAT solicitará a los bancos un reporte con el detalle de la cantidad de dinero que cada contribuyente pagó con sus tarjetas a lo largo del mes y del año para obtener la información y aplicar el criterio.

Mediante un cálculo el SAT determinará el restante entre lo que gasta y lo que gana, y cobrará el Impuesto sobre la Renta (ISR). En caso de que el contribuyente no pague dichos impuestos, pueden multarlo con porcentajes que van desde 15 hasta 70% sobre el monto de la discrepancia fiscal.

Asimismo, el fisco podría enviar requerimientos y cartas a los contribuyentes para que expliquen los excedentes, por lo que recomendó, estar atentos al Buzón Tributario.

Aplica para todos

De acuerdo con El Economista, esta medida comenzará a aplicarse el próximo año y fiscalizará a todos los titulares de tarjetas de crédito, aplicando de igual manera para amas de casa y estudiantes, aunque no tengan un sueldo fijo.

Ante este panorama, el director de El20.mx recomendó llevar un mejor control de los gastos hechos con plásticos, ser más escrupulosos y meticulosos en el control de sus ingresos y egresos.

Con información de El Economista.

Comments are closed.