EU y Canadá buscan inspecciones laborales en el T-MEC; AMLO y CCE se oponen

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dio a conocer que los gobiernos de Estados Unidos y Canadá presionaron para incluir inspecciones laborales como parte del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Ante esta situación, el mandatario declaró que rechazó esta petición, pero se mostró a favor de la creación de paneles donde intervienen especialistas en condiciones de igualdad, señala información de El Financiero.

Asimismo, agregó que la creación de estos paneles requiere hacer una adenda al T-MEC que debería consultarse el senado mexicano antes de ser ratificado.

Por su parte, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) emitió un posicionamiento al respecto, mismo que señala que las propuestas de enmienda al T-MEC en materia laboral realizadas por Estados Unidos y Canadá resultan extremas y son totalmente inaceptables.

El órgano empresarial puntualizó que esta medida busca afectar las cadenas de suministro creadas en la región en los últimos 25 años.

De acuerdo con lo publicado por El Economista, el CCE no especificó esas demandas, pero durante las negociaciones legisladores de Estados Unidos han propuesto que inspectores de su país verifiquen presencialmente en las fábricas de México el cumplimiento de los compromisos laborales establecidos en el T-MEC.

Por su parte, el subsecretario del Trabajo de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Alfredo Domínguez Marrufo, comentó en entrevista con El Financiero que México podría discutir enmiendas al Capítulo Laboral del T-MEC para garantizar la transparencia y democracia sindicales, siempre y cuando esas adiciones no signifiquen injerencia de los socios comerciales y pongan en riesgo la soberanía nacional.

Las propuestas, que incluyen las inspecciones laborales, fueron hechas la semana pasada por congresistas de EU a Jesús Seade, subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

Con información de El Financiero y el Economista.

leave a reply