Un Tratado Reemplazado por un Acuerdo

 

El Presidente estadounidense, Donald Trump, dijo en una conferencia que “el pacto se llamará Acuerdo Comercial de Estados Unidos y México” porque quiere dejar atrás el nombre TLCAN por las connotaciones negativas que tiene el término.

 

Supongo que, una de las “connotaciones negativas que tiene el término TLCAN” para el mandatario estadounidense, es la que se refiere a que el TLCAN tenía la jerarquía de Ley destinada a crear una reglamentación jurídica permanente obligatoria, basado en el Principio del Derecho Internacional  “pacta sunt servanda” de origen consuetudinario, recogido por la convención de Viena de 1969 en su artículo 26, mediante el cual se afirma la obligatoriedad de los tratados, respecto a las partes, añadiendo, además la necesidad de su cumplimiento de acuerdo con la buena fe.  Al efecto, el artículo 27 de la Convención de Viena sobre Derecho de los Tratados establece que un Estado no puede invocar las disposiciones de su derecho interno como justificación del incumplimiento de tratados, salvo lo dispuesto en el artículo 46, el cual determina que sólo procede declarar la nulidad de un tratado opuesto al derecho interno cuando la violación a una norma fundamental de éste sea manifiesta y evidente, luego entonces un tratado NO PUEDE SER RENUNCIABLE.

 

Es notablemente evidente lo anterior, específicamente en lo concerniente a los cambios del Capítulo referente a las Solución de controversias en materia de medidas de emergencia en el nuevo Acuerdo Comercial entre México y Estados Unidos y Canadá (AEUMC).

 

En dicho Acuerdo México se comprometió a modificar sus estatutos y reglamentos (llámese Ley de Comercio Exterior, su Reglamento y Reglas relacionadas)  sobre las medidas de PRACTICAS DESLEALES DE COMERCIO INTERNACIONAL y MEDIDAS DE SALVAGUARDAS, para efectos de que el procedimiento a seguir en nuestra legislación no sea aplicable al AEUMC, ya que este determina que cualquier disputa se deberá de resolver en los propios paneles designados mediante sus procedimientos.

 

Por lo anterior, los Artículos 803 (Administración de los procedimientos relativos a medidas de emergencia) y 804 (Solución de controversias en materia de medidas de emergencia) del TLCAN fueron eliminados por completo en el AEUMC para dar cabida a un nuevo procedimiento.

 

En el TLCAN los estados integrantes aceptaban no hacer valer unilateralmente sus jurisdicciones y delegaban su ejercicio en una autoridad supranacional, en la que se opera la fusión de sus intereses, y  cuyas decisiones se someten al control y  procedimientos adecuados, para todo aquello que se refiera al sector de actividad encomendado a la alta autoridad.

 

Reflexión

 

A manera de ejemplo podemos mencionar el Decreto publicado el 5 de junio de 2018 por la Secretaría de Economía mediante el cual, y como respuesta al aumentos en los impuestos a la importación del acero que realizó  Estados Unidos, estableció también un aumento del Impuesto General de Importación para 186 fracciones arancelarias de productos siderúrgicos y suspendió el tratamiento arancelario preferencial a ciertas mercancías originarias de EE. UU., independientemente del país de procedencia.

 

Esta medida adoptada por México fue un equivalente a las medidas impuestas previamente por Estados Unidos a México y con fundamento en el  Capítulo VIII, Medidas de emergencia, del el propio TLCAN.

 

Ahora, con el AEUMC como Acuerdo y sin un Tratado, México ya no podrá hacer uso de estas medidas de emergencia (por cierto casi siempre con resultados a su favor)  y tendrá que ponerse de acuerdo internamente con el Panel que se designe: David y Goliat.

 

Una nota más de última hora:

 

De acuerdo a los medios de difusión, hace unos días el próximo mandatario mexicano indicó que el nombre de USMCA era incorrecto, porque el aún Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no era un “acuerdo” y debería tener la palabra “tratado”. Por ello sugirió cambiarlo, para lo cual sugirió una encuesta.

 

Al respecto manifestó que agradecía “a todos los que participaron en esta encuesta que arrojó una clara preferencia por T-MEC. Pediré a Jesús Seade que transmita esta lectura a sus contrapartes negociadores del gobierno del presidente Peña Nieto; que se pongan de acuerdo en el nombre coloquial del Tratado”.

 

Creo que el Presidente electo no ha puesto atención al contenido del Acuerdo, en donde se deja claro que ya NO ES UN TRATADO.

 

Sabemos que esta campaña mediática se debe principalmente a que no se les quiere dejar saber claramente a los gobernados que México ya no va a contar con el tan “famoso” Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá que era muy popular; además de que las siglas del nuevo Acuerdo son muy difíciles de pronunciar coloquialmente por sus tres vocales continuas… AEUMC…

 

 

Por: Silvia Rita Tótoro Axtle

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