Los “pequeños” aliados del TLCAN

Susan Cary-Hanson, una empresaria instalada en Minnesota, Estados Unidos, diferenció al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como un gran negociador. Frente a un periodista de CNBC, dijo que éste empieza con el extremo para lograr lo que quiere, y que el resto de los políticos pone sus barajas en la mesa y usualmente se quedan con menos de lo que esperan.

 

Pero, ¿por qué llama la atención que una pequeña empresaria del Estado de Minnesota haga estos comentarios? Finalmente, los grandes capitales de la industria automotriz de Estados Unidos están ejerciendo presión al presidente para que no abandonar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, ya que podría generar una salida de armadoras de la región, para su posterior instalación en China, lo que generaría una gran pérdida de empleos en los 3 países.

 

La respuesta es que de acuerdo con el mismo artículo en el que Susan Cary-Hanson es citada, el 98% de las empresas exportadoras en Estados Unidos son de menos de 500 empleados. Casi una absoluta mayoría.

 

El presidente Trump, tiene la posibilidad de hacer caso omiso a lo que dicen las grandes armadoras americanas, seguramente tratará de presionarlas a partir de sus discursos o tweets, como ya lo ha hecho con organizaciones que hacen intentos por construir críticas a su visión.

 

Pero, ¿qué se lograría si ese 98% de exportadoras medianas y pequeñas presionaran al gobierno?

Considero que entonces la posición del gobierno americano respecto al TLCAN sería más mesurada, al final, según una encuesta de la Asociación Nacional de Pequeñas empresas, las PyMEs estadounidenses están a favor de permanecer en el tratado.   

 

Dicho lo anterior, lo interesante de esta situación es cómo el gobierno mexicano pudiera sacarle provecho a este gran universo de empresas pequeñas pro libre comercio, que creen que Trump está solamente jugando a ser el duro y que al final todo va a permanecer en el statu quo; cómo lograr que esas PyMEs de estados del centro y norte de Estados Unidos -posibles votantes del partido Republicano- se conviertan en agentes pro TLCAN y libre comercio.

 

Mucho está en juego, y el presidente ha demostrado que es todo menos un político tradicional, no solo en su forma de actuar, comunicar, hablar, etcétera. Tampoco es tradicional porque sí está cumpliendo sus promesas de campaña. Por ello, necesitamos cientos o miles de aliados al Norte de nuestra frontera, para mantener lo logrado por los 3 socios en estos más de 23 años de acuerdo comercial.

 

Alfonso Gil Gallo, INCOMEX

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