Las Tecnologías de la Información y la Comunicación en el Comercio Exterior mexicano

Cuando mencionamos que el entorno es cambiante y que el cambio es constante, no estamos diciendo nada nuevo. Sabemos que existen factores políticos, sociales, económicos y sobre todo factores tecnológicos que están en constante evolución. Cambios en políticas reguladoras, cambios en las conductas en los consumidores, cambios en las formas de comercializar productos y servicios, cambios en los sistemas informáticos, entre muchos otros, han transformado radicalmente la forma de competir y gestionar los recursos alrededor del mundo.

Los sistemas de información utilizados hace 5 años, poco tienen que ver con los servicios en la nube, la conectividad o las tecnologías de virtualización que se utilizan hoy en día. Los líderes de empresas privadas y de los gobiernos tienen el reto de evolucionar a la par de la tecnología para ser capaces de dirigir a las organizaciones con eficiencia y eficacia.

El Comercio Exterior mexicano no es ajeno a estos cambios. El Comercio Mundial, por ejemplo, se ha incrementado en cuanto a volumen de transacciones y valor de las operaciones, a tal grado que ha crecido el doble que el Producto Interno Bruto (PIB) mundial. En este contexto, los países que logren atraer inversión extranjera y que impulsen la actividad exportadora, serán capaces de generar más y mejores empleos, traduciéndose esto en un mayor crecimiento económico.

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) consiente de esta gran responsabilidad, tiene diversos proyectos que buscan modernizar las aduanas y ofrecer mejores servicios a los usuarios. La Aduana mexicana tiene la visión de llegar a tener un modelo de operación aduanera inteligente, el cual busca tener un impacto positivo en el flujo de mercancías, agregando valor a la cadena de suministro y posicionando a las empresas mexicanas exportadoras a nivel global.

En años recientes, el SAT ha implementado el uso de nuevas tecnologías para fortalecer el control de sus operaciones y hacer más eficientes sus procesos. Entre los proyectos implementados, está la evolución del Sistema Automatizado Aduanero Integral (SAAI) que soporta toda la operación aduanera con nueva tecnología, las mejoras a la Ventanilla Única de Comercio Exterior Mexicana (VUCEM) que busca la simplificación, homologación y automatización de los procesos de gestión del comercio exterior en el país, o el Proyecto de Integración Tecnológica Aduanera (PITA) que busca automatizar, facilitar y agilizar los procesos de entrada y salida de mercancías en las aduanas y a la vez incrementar las medidas de vigilancia.

Con el uso de la tecnología, el SAT también busca implementar modelos de gestión de riesgos para lograr esquemas de fiscalización más precisos, lo que le permite tener un mejor control de las operaciones a un menor costo.

Es una realidad que el comercio exterior mexicano ya entró en la denominada cuarta revolución industrial, en donde los avances en robótica, procesos autónomos, o inteligencia artificial están transformando la forma en que operamos.

Los usuarios de sistemas informáticos de comercio exterior tenemos un gran reto y una gran responsabilidad, ya que, si no nos involucramos en los proyectos de integración tecnológica, no podemos alcanzar a comprender las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías, y difícilmente podemos configurar estrategias adecuadas de cumplimiento que soporten la competitividad de las empresas exportadoras en nuestro país.

Las habilidades requeridas para enfrentar los retos que presentan las nuevas tecnologías, serán principalmente la creatividad, el pensamiento crítico y la flexibilidad, que permitan a las organizaciones adaptarse al entorno, adoptar las nuevas tecnologías y lograr beneficiarse de los cambios con mayor rapidez.

Las tecnologías de la información y la comunicación en el comercio exterior mexicano suponen una serie de retos importantes, pero a la vez representan una gran oportunidad para impulsar la competitividad de las empresas exportadoras.

Doctor César Benítez

Consejero INCOMEX y Gerente Regional de Cumplimiento Comercial en Schlage de México

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